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El
buffet de Arbizu tiene buena pinta
El hotel de la selección española es totalmente
nuevo, estilo residencia o colegio mayor. El color de las
habitaciones, dicen, deprime un poco. Muchas de ellas están
orientadas hacia un colegio y algunos de los futbolistas se
entretienen viendo jugar a los niños coreanos al fútbol
en el patio. Eso antes y después de comer, porque la
hora de la pitanza, y más estando Arbizu en los fogones,
es sagrada. Ha encontrado el cocinero vasco mucha materia
prima en los mercados de Ulsan, con buen pescado y buena carne.
Los jugadores se sirven de un buffet que ayer estaba compuesto
por paella, pasta, ensaladas, carne... A la carta.
El jefe de prensa fue 'detenido'
Ya hemos hablado de las medidas de seguridad, pero es que
los coreanos se lo toman muy a pecho. Obedientes son, de eso
no hay duda. Les han dicho que no pase nadie y no pasa. Ni
siquiera el jefe de Prensa de la Federación, Fernando
Garrido, que se dirigía a la carrera hacia el hotel
y fue detenido ipso facto. Tuvo que identificarse para que
le dejasen seguir su camino. Lo dicho, en el hotel no entran
ni los mosquitos. Por último, aquí, tan lejos,
los pequeños detalles te alegran el día. Ayer
vimos una furgoneta con matrícula de Madrid. Ha tardado
un mes para llegar a Corea en barco.
Por MARIO G. ESTRELA y SERGIO BARRIOCANAL
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