3.000
'españoles' con ojos rasgados
La selección española llegó a Gwangju en
torno a las doce del mediodía de ayer y se encontró
con cerca de cincuenta aficionados vestidos de la cabeza a los
pies con los colores del combinado nacional.
Resultaba extraña la aparición de estos incondicionales
en el mismo aeropuerto ya que las informaciones que manejaba
la Federación Española hablan de ausencia de seguidores
españoles en el partido que se va a disputar esta tarde.
Entonces, ¿qué hacían estos aficionados
coreando el nombre de España? La respuesta es muy sencilla,
no hay más que fijarse en que los seguidores tenían
los ojos rasgados. La organización del Mundial los puso
allí para que la selección española no
se sintiera sola a su llegada a la sede donde va a disputar
su primer encuentro.
Estos aficionados son voluntarios que van a desarrollar diferentes
trabajos durante el Mundial. El de ayer era animar a la selección
española y lo hicieron con gran profesionalidad. Además,
de los cánticos, de las banderas y camisetas, estos seguidores
ocasionales portaban pancartas con mensajes quizá poco
trabajados. Raúl, rey del fútbol,
Hierro, ánimo, Iker Casillas, estupendo.
Eslovenia, que llegó a Gwongju media hora antes procedente
de la isla de Jeju y que estuvo muy cerca de coincidir con España,
tuvo el mismo recibimiento.
Los organizadores del Mundial no están dispuestos a que
este campeonato sea un fiasco a nivel de seguimiento en los
estadios. Por ello ha reclutado un ejército de voluntarios
que se dedicarán a animar a las distintas selecciones
durantre toda la competición. Esta tarde, España
contará con 3.000 aficionados de ojos rasgados, igual
que Eslovenia. Todos irán equipados con el material adecuado
para animar a la selección que se le haya asignado.
Según los datos que maneja la organización son
sólo seis entradas las que se han adquirido en España
para presenciar el partido del debut de España ante Eslovenia.
Los balcánicos sumarán el apoyo de otro millar
de seguidores a los que ni el coste ni la lejanía de
10.000 kilómetros les quitó las ganas de ser el
jugador número 12. Éstos no estarán
bajo las órdenes de la FIFA. |