
- REDACCIÓN MARCA
La Ponferradina sacó adelante un partido con tensión, goles y expulsiones para imponerse 3-1 a Unionistas de Salamanca CF en El Toralín. El equipo berciano encarriló la tarde antes del descanso, aceleró tras el paso por vestuarios y supo sostener la ventaja incluso después de quedarse con diez.
PONFERRADINA 3-1 UNIONISTAS
PONFERRADINA: Andrés Prieto; Jorrín (Koke, 46’), Ger Nóvoa, Undabarrena, Andoni López; Calderón (Andújar, 80’), Frimpong (Kysil, 73’), Esquerdo (Xemi, 73’), Borja Vázquez; Keita y Slavy (Cortés, 63’).
UNIONISTAS: Salvi; Gorjón, Farru, Olmedo (Encuentra, 46’), Prada (Mounir, 63’); Jota, Chibozo (De la Nava, 75’), Álvaro Gómez (Adam Arvelo, 75’), Juanje; Pere Marco y Masllorens (Serpeta, 46’).
GOLES: 1-0, min 43: Borja Vázquez; 2-0, min 49: Slavy; 3-0, min 71: Frimpong; 3-1, min 77: Mounir.
ÁRBITRO: Francisco García (Asturias). Tarjeta roja directa a Mounir (86’). Tarjeta amarilla a Olmedo (8’), Frimpong (29’), Calderón (31’), Álvaro Gómez (40’), Salvi (43’), Keita (54’ y 60’), Juanje (88’) y Cortés (93’)
CAMPO: El Toralín. 4.906 espectadores.
La victoria de la Ponferradina tuvo varias estaciones. La primera, la paciencia. La segunda, la pegada. La tercera, la resistencia. Y en todas encontró respuesta el conjunto de Mehdi Nafti, que manejó mejor los tiempos de un encuentro que se fue calentando con el paso de los minutos y que terminó dejando una sensación clara: el equipo local supo hacer daño cuando tocaba y no se descompuso cuando el partido pidió oficio.
Unionistas, dirigido por Mario Simón, quiso agarrarse al orden inicial y a un dibujo de 4-2-3-1 para protegerse y salir con velocidad. Pero muy pronto el encuentro dejó señales incómodas para los visitantes. La amarilla a Víctor Olmedo en el minuto 8 condicionó ese costado desde el arranque, y otra cartulina a Alvaro Gomez Martin en el 41 añadió más tensión justo antes del golpe decisivo.
Porque el 1-0 llegó en un momento quirúrgico. En el minuto 43, Borja Vázquez transformó un penalti y puso por delante a la Ponferradina. Fue un tanto con peso. Por el minuto, por el contexto y por el daño anímico que provocó en Unionistas, que veía cómo se le escapaba el equilibrio justo antes de tomar el camino del vestuario.
Cuando parecía que el choque caminaba hacia un desenlace plácido para los locales, llegó la jugada que cambió el tono. En el minuto 60, Abdoulaye Keita vio la segunda amarilla y dejó a la Ponferradina con diez. El encuentro se encendió. Unionistas encontró entonces un escenario nuevo, una ventana real para meterse en el duelo.
El último giro llegó en el minuto 86. Mounir Errahaly, que había sido el autor del gol de Unionistas y el revulsivo más visible de los visitantes, vio la tarjeta roja. Unionistas se quedó también con diez y perdió de golpe la posibilidad de apretar con todo en la recta final.
La expulsión fue un frenazo definitivo a cualquier intento de remontada. El partido pasó de la agitación al cierre. Ya no había espacio para una rebelión visitante. Lo que quedaba era administrar nervios, evitar errores y dejar correr el reloj. En ese tramo, la amarilla a Juanje en el 88 fue una nota más de la tensión con la que se cerró la tarde en El Toralín.
(Crónica generada con ayuda de la inteligencia artificial)
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