
- REDACCIÓN MARCA
El Sabadell firmó una tarde redonda en la Nova Creu Alta y arrolló al Europa con un marcador tan amplio como merecido. Un doblete de Miguelete, justo al filo del descanso y nada más volver del vestuario, rompió el partido y dejó al conjunto arlequinado lanzado hacia una victoria incontestable.
SABADELL 4-0 EUROPA
CE Sabadell: Fuoli; Alemán, Urri, Genar, Eneko; Quadri, Astals; Miguelete (Godoy, 51'; Tito, 85'), Priego, López-Pinto (Xavi Moreno, 72'); Coscia (Escudero, 72')
CE Europa: Juan Flere (Madrigal, 45'); Campeny, Sgrò, Àlex Cano, Fran Gil (Caravaca, 46'), Escoruela (Carlos González, 84'); Meshak (Gallastegi, 72'), Vacas, Adnane; Jordi Cano, Mahicas (Khalid, 72')
Gols: 1-0 (45') Miguelete. 2-0 (46') Sgrò, en pròpia porteria. 3-0 (90') Escudero. 4-0 (97') Priego
Arbitro: Daniel Miranda Bolaño. Amonestó a los locales Miguelete, Godoy y Priego y los visitantes Meshak, Fran Gil, Mahicas y el técnico Aday Benítez
Incidencias: Nova Creu Alta. 8.516 espectadores
El fútbol castiga mucho los detalles. Y el Europa se cayó en el peor tramo posible. Aguantó vivo buena parte del primer tiempo, con orden, con una defensa de cinco hombres y con la idea clara de cerrar pasillos por dentro, pero se marchó al descanso con un golpe durísimo. Miguelete apareció en el 45+1 para abrir el marcador y dejó tocado al equipo visitante. Nada más reanudarse el choque, en el 46, el mismo protagonista repitió para clavar el 2-0. Ahí se acabó la resistencia.
El plan de Ferran Costa se impuso con claridad al de Francesc Aday Benítez Caraballo. El Sabadell llevó el peso, encontró amplitud, movió al Europa de lado a lado y supo atacar los espacios que aparecían cerca del área. No necesitó un vendaval continuo. Le bastó con golpear en los momentos decisivos y con sostener después el control del encuentro.
Hasta ese 1-0, el choque había tenido más tensión que ocasiones limpias. El Europa trató de ensuciar el ritmo, proteger a Juan Flere y jugar un partido largo. Las amarillas tempranas a Meshak Babanzila, en el minuto 6, y más tarde a Fran Gil, en el 37, hablaron de un equipo exigido por la presión local y obligado a convivir con el filo de las faltas tácticas.
El Sabadell, mientras, fue creciendo con paciencia. Su 4-4-2 tuvo profundidad y también oficio. Joel Priego y Javi López-Pinto dieron recorrido, Quadri Liameed sostuvo la circulación y Miguelete fue afilando cada intervención hasta convertir dos acciones consecutivas, una antes del descanso y otra justo después, en el gran giro del duelo.
No fue una victoria cualquiera. El Sabadell llegaba a esta cita después de cinco partidos sin perder y con tres triunfos seguidos en casa. Salió reforzado. Extendió ambas dinámicas con una goleada que disparó la confianza del grupo y confirmó el peso de la Nova Creu Alta como factor competitivo.
(Crónica generada con ayuda de la inteligencia artificial)
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