Fue una de las imágenes de los Juegos Olímpicos de invierno de Milán-Cortina. La patinadora de velocidad Kamila Sellier, de 25 años, estuvo a punto de perder su ojo izquierdo tras sufrir una caída y ser herida por el patín de la rival que iba delante. Sobre el hielo ya recibió varios puntos de sutura en la mejilla y después fue hospitalizada, donde recibió los cuidados médicos necesarios.
Semanas después de aquel accidente, Sellier ha mostrado la cicatriz de su herida en una entrevista en televisión, en la que asegura que "desafortunadamente, a veces alguien nos golpea en la cara". La patinadora relató las secuelas que sufre tras el corte. "Me quedará una cicatriz, mi visión puede que esté un poco borrosa, pero no me rendiré”, aseguró en una entrevista en la televisión polaca TVN.
Desafortunadamente, a veces alguien nos golpea en la cara
Sellier explicó que "fue un accidente grave, pero estoy tratando de afrontarlo de forma positiva, sobre todo porque tengo gente maravillosa a mi alrededor. Toda mi familia me apoya, pero también gente de todo el mundo. He recibido muchísimos mensajes positivos de todos”.
La patinadora, que además de la cicatriz aún conserva un ojo morado parcial, recuerda que no fue consciente al principio de la gravedad del corte. "Más tarde, cuando vi la repetición, me di cuenta de que la herida estaba abierta. Eso me impactó. Me sentí fatal. Llamé al equipo, al entrenador y a todos los que estaban allí lo más rápido posible. Todos estaban en estado de shock”.
Tengo una malla de titanio colocada en la órbita ocular debajo del ojo. Además, todavía tengo un hueso roto debajo de la ceja
Sellier tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. “Tengo una malla de titanio colocada en la órbita ocular debajo del ojo. Además, todavía tengo un hueso roto debajo de la ceja. La mayor molestia es que veo doble cuando miro hacia arriba, y a veces también cuando miro hacia abajo”.

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