La tragedia se rozó en el Milano MSK en la noche del viernes. La polaca Kamila Sellier, de 25 años, estuvo cerca de perder un ojo al precipitarse contra el hielo y ser herida por el patín de la rival que iba delante. Trasladada a un hospital, según informó el portavoz del Comité Olímpico Polaco, pasó la noche en el centro, aunque consciente tras ser intervenida. "Es muy valiente", afirmó.
El accidente ocurrió en la última serie de los cuartos de final del short track en la distancia de 1.500 cuando las patinadoras ya iban lanzados en una prueba donde se cogen velocidades cercanas a 50 km/h. Sellier perdió el equilibrio y se cayó, y la cuchilla del patín de la patinadora estadounidense, se dirigió directemente hacia la cara de Celiere, volándole las gafas y causándole inevitablemente la lesión en la cara en una zona muy cercana al ojo izquierdo.
Sellier hizo el gesto con el pulgar arriba de que estaba consciente, a pesar de que un gran charco de sangre invadía el hielo, y en el mismo recinto donde transcurren las pruebas de shot track se le dieron puntos de sutura en la mejilla.
Trasladada al hospital se le practicó un TAC para diagnosticar si había afectado al hueso y se comprobó que tenía una fractura leve, por lo que fue necesaria una cirugía. Tras la intervención quedó hospitalizada, aunque se pudo levantar de la cama y estar con sus padres. Sellier ya había sufrido un accidente con cortes en la cara en el comienzo de su carrera.
Horas más tarde, Sellier publicó una foto en Instagram con un mensaje en el que agradece los mensajes que ha recibido: "Sé que algún día esta foto me recordará que soy más fuerte de lo que creo. Gracias por todas las amables palabras de apoyo y hacerme saber que lo estoy haciendo bastante bien".


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