El universo de la televisión esconde secretos técnicos que a menudo escapan a la lógica del espectador medio. Uno de los mayores misterios para quienes siguen las recetas diarias de Karlos Arguiñano es la velocidad con la que los platos pasan del fuego a la mesa. Durante una reciente emisión del programa de radio 'Nadie Sabe Nada' de la Cadena SER, los humoristas abordaron esta cuestión para aclarar cómo se gestionan los tiempos de cocción en un set de rodaje profesional.
"Yo tengo la suerte de ser amigo de Karlos y he estado en el rodaje del programa. A veces voy a verlo y es alucinante el engranaje que tienen montado", explicó Berto Romero tras la consulta de un oyente sobre por qué el cocinero vasco parece sacar la comida del horno apenas unos segundos después de introducirla. Según el humorista, el proceso es "muy sencillito, pero con mucha gente y muchas dinámicas" trabajando al unísono.
Berto reveló que la clave reside en un equipo de apoyo que trabaja en la sombra para que el ritmo televisivo no decaiga. "Hay un cocinero que empieza a cocinar todo lo que va a cocinar Karlos antes para acelerar los procesos. Yo creo que con esto no desvelo nada", bromeó el colaborador de la SER al detallar la logística que permite sortear las largas esperas de las recetas más complejas.
El papel del cocinero en la sombra en el programa de Karlos Arguiñano: "No puedes parar el rodaje ese tiempo"
Para evitar que las grabaciones se alarguen de forma indefinida, el programa utiliza elipsis perfectamente coordinadas con una cocina paralela. "Si tienes que meter una receta en el horno durante 30 minutos, no puedes parar el rodaje ese tiempo, así que este empieza antes. Empieza a primera hora con todos los platos", subrayó el cómico para desmitificar la supuesta inmediatez del directo.
Esta metodología es fundamental cuando se trata de elaboraciones que requieren paciencia y fuego lento. "Es que imagínate que tiene que hacerse un caldo de estos que tiene que estar cuatro horas en el fuego. ¿Qué van a hacer en todo este tiempo? Hay que acelerar y hay que hacer los platos antes", argumentó Romero sobre la necesidad de contar con versiones del plato en distintas fases de preparación.
Finalmente, el humorista despejó la duda sobre el destino de los manjares que se preparan cada día en el plató de Guipúzcoa. "Luego se lo comen los compañeros, el equipo. Sí, es muy chulo de ver", concluyó, confirmando que tras las cámaras se celebran auténticos banquetes con el resultado de las grabaciones.


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