El central argentino del Deportivo Alavés, Nahuel Tenaglia, pasó por los micrófonos de El Futbolín, de Radio MARCA, para analizar la situación del conjunto vitoriano en el tramo decisivo de la temporada. El defensor habló con franqueza sobre la remontada histórica ante el Celta de Vigo, el cambio de rumbo tras la llegada de Quique Sánchez Flores y el objetivo de la permanencia en LaLiga.
Tenaglia reconoció que el equipo vive un momento anímico muy distinto después de levantar un 3-0 en Balaídos, un triunfo que puede marcar el rumbo de la temporada. “Nos dio un golpe anímico muy bueno que necesitábamos”, explicó el argentino, que recordó que el equipo sigue apenas tres puntos por encima del descenso. “Sabemos dónde estamos, pero jugamos en casa el domingo y tenemos que sacar los tres puntos como sea”.
El argentino también habló del cambio que ha supuesto la llegada al banquillo de Quique Sánchez Flores tras la salida de Eduardo Coudet. Según Tenaglia, el vestuario asumió la marcha del técnico con respeto, especialmente por la sinceridad con la que actuó. “Fue muy duro. Élsiempre nos fue con la verdad”, explicó. “Cuando empezó a salir lo de River Plate nos dijo que no habían hablado con él, pero después del partido vino, se despidió y nos contó que sí había aparecido esa oportunidad”. Para el central, la decisión era comprensible: “River en Argentina es como un Barça o un Real Madrid”.
Nos dolió la salida de Carlos Vicente por lo que era él para el vestuario
En ese contexto, Tenaglia destacó la rápida adaptación del grupo al nuevo entrenador. “Hemos combinado lo que hacíamos con el Chacho con lo que quiere Quique”, explicó. “Cuando el Alavés presiona es un equipo muy intenso y cuando tiene que jugar al fútbol también lo hace muy bien”. Para el defensor, los últimos encuentros reflejan que el equipo ha recuperado sensaciones pese a algunos resultados ajustados.
Durante la entrevista también se refirió a otro momento delicado de la temporada: la salida del extremo Carlos Vicente rumbo al Birmingham City en el mercado invernal. Tenaglia reconoció que fue un golpe para el vestuario, especialmente en lo personal. “Nos dolió por lo que era Carlos, no solo como jugador sino como compañero”, afirmó. “Transmitía mucho en el día a día”.
Jugar con Argentina sería un sueño, si llega la oportunidad quiero estar preparado
Aun así, el argentino subrayó que el equipo supo reaccionar y adaptarse a los cambios. “En el fútbol pasan estas cosas y hay que sobreponerse”, explicó. “Carlos tuvo una oportunidad importante y el club trajo a Ángel, que hoy es fundamental para nosotros”. Para Tenaglia, estas situaciones han servido para fortalecer al vestuario: “Son obstáculos que aparecen en el camino y que ayudan a que el grupo se haga más fuerte”.
A nivel personal, el defensa vive uno de los momentos más estables de su carrera. A sus 30 años se ha convertido en una pieza fija en el once del Alavés y presume de continuidad. “A mí me encanta jugar al fútbol, trato de cuidarme en todos los detalles porque vivo de esto”, explicó. El argentino no oculta que todavía mantiene un sueño pendiente: vestir algún día la camiseta de Argentina. “Es el sueño máximo de cualquier chico que empieza a jugar al fútbol. Si algún día llega la oportunidad, quiero estar preparado”, concluyó.


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