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"Ahora a casa a descansar... o a no descansar". Era la frase de un Fernando Alonso que vivió un Gran Premio de Japón que jamás olvidará. No por el 18º y la primera carrera finalizada por el Aston Martin AMR26, y sí por una situación personal bonita. El nacimiento de su primer hijo le hizo llegar tarde a Suzuka, compitió y su vida tiene un cambio grande. Mientras tanto, en lo deportivo la cosa no cambia y sigue viviendo el equipo de Silverstone un camino lleno de problemas y dificultades.
Alonso, por lo menos, pudo terminar la carrera. No tuvo demasiada batalla y su único momento impactante fue el adelantamiento por el exterior al Cadillac en la salida. Se colocó tras uno de los Audi, pero la cosa no volvió a mejorar. No había ritmo ni velocidad, y entró en meta lejísimos de Pérez y mejorando a Bottas, Albon y su compañero Stroll, que abandonaba por un problema mecánico.
El ritmo fue muy pobre durante todo el fin de semana y no ha mejorado en carrera
Pero terminó. "Tenemos muchas cosas por hacer, una de ellas era terminar una carrera. No lo hicimos ni en Australia ni en China, tampoco en el test cumplimos con el kilometraje. Por lo menos terminamos delante de los aficionados japoneses e intentamos aprender cosas", relató el asturiano en DAZN.
Sin poder pelear. Sólo terminar y ajustar una fiabilidad que sigue siendo la cuenta pendiente. "El ritmo fue muy pobre durante todo el fin de semana y no ha mejorado en carrera. Nos queda mucho por mejorar, aunque por lo menos terminamos la primera carrera", explicó el bicampeón de 2005 y 2006.
Las vibraciones... siguen
La carrera, de cualquier forma, no fue sencilla. Y pese a que Honda dice haber mejorado las vibraciones, las imágenes desde el coche no transmitían buenas sensaciones. Se vio a Alonso quitar una de las manos del volante dentro de la parte final del circuito y llevarlas a las piernas, tratando de activar cada parte que se duerme con ese movimiento tan incómodo.
"Las vibraciones estaban todavía ahí, quizá un poco menos que en otras carreras. Tampoco ha sido fácil, pero eran soportables para terminar", confesó. Sin tener que exprimir el coche, por lo menos. "Era una carrera tranquila, bastante aburrida y que queríamos dar información al equipo", añadió.
Quizá esta pausa nos venga mejor para evitar momentos de mal trago
Ahora toca un mes sin F1. Que no es algo malo para Aston Martin. "No cambia mucho. El trabajo será el mismo, pues trataremos de buscar soluciones. Quizá esta pausa nos venga mejor para evitar momentos de mal trago", recalcó. Se refiere a cerrar parrilla en Bahréin y Arabia. Y el foco está en el futuro. "Hay que dejar al equipo trabajar para encontrar soluciones", cerró.



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