No hay pelea. El histórico reinicio reglamentario de la Fórmula 1 para la campaña 2026 se ha convertido en un aplastamiento total de Mercedes, con George Russell aprovechando la oportunidad de su vida. El vencedor del Gran Premio de Australia repitió rendimiento dominante con una minipole para el sprint del Gran Premio de China (1:31.520) que deja claro que nadie toca al binomio formado por el británico y su W17. Es el mejor coche, el que mejor interpreta el despliegue de la energía y también aprovecha el reglamento hasta su última letra. Todo lo contrario ocurre con los nuestros, Carlos Sainz (17º) y Fernando Alonso (19º). Sigue tocando penar (04:00 horas, DAZN) al sprint.
El formato sprint es, tradicionalmente, uno que sirve para colocar pilotos donde no tocan. Revolucionar la parrilla y sirven como oportunidad para el talento. Pero en 2026 y China la cosa es diferente, Mercedes no sólo domina. Amplía su margen y Russell dejó a Antonelli a tres décimas, Norris a seis y sólo cinco coches en su mismo segundo. No hay historia y la F1 lo sabe. La cosa debe cambiar mucho si quieren que exista igualdad.
Sainz (17º) y Alonso (19º) penan
Muchísimo más lejos de esa parte alta están los dos españoles, tal y como se esperaba. La probable suspensión de Bahréin y Arabia será algo que les aporte aire y trabajo porque ambos proyectos no despegan. No cierran la parrilla, pues eso lo hizo Checo Pérez con un problema de la bomba de gasolina. Pero la clasificación sprint deja claro qué tres equipos cierran la parrilla: Williams, Aston Martin y Cadillac. Pueden inquietar al Alpine de Colapinto, pero el salto es inmenso respecto al resto de competidores.
Carlos Sainz, dentro de lo que cabe, no se quedó muy lejos de pasar el corte a la SQ2. Lindblad y Colapinto mejoraron tarde, y sólo quedó a poco más de dos décimas del argentino con un coche difícil, con el que cuesta ser preciso en cada giro y problemas en toda clase de los circuitos del calendario. Saldrá 17º, podrá rodar todo lo posible con los puntos a un mundo.
Más lejos queda Fernando Alonso (19º). Aston Martin le colocó una nueva centralita electrónica y batería -cosa que su equipo no quería confirmar- y el AMR26 se quedó en esa tierra de nadie. El asturiano puede mejorar giro a giro, pero el coche es muy lento. A un segundo del corte de la clasificación, aunque por lo menos no se rompe. Sólo queda agarrarse a un piloto que sigue mejorando a su compañero de equipo (20º, Lance Stroll).
Russell aplasta
Para Sainz y Alonso será una carrera de test más, con la zona alta en otra liga. De ahí parece que Red Bull se ha descolgado, pues ya entraron a la SQ3 con el gancho. Y Max Verstappen insistió en que no podía. "Necesito que mejoréis la manejabilidad", repetía. No pasó del octavo puesto, a 1,7. Hasta Pierre Gasly, séptimo y destacado de la zona media, se coló por delante.
Y quizá la sprint y también la emoción del fin de semana dependa del inicio de carreras. Las salidas, en otras palabras. Porque por ritmo y velocidad nadie va a tocar a los Mercedes, con Russell aplastando a la competencia. Antonelli, en un circuito mucho más de F1 que otros del calendario, sólo fue capaz de arrebatarle el primer sector, pero en el resto de Shanghái no hay historia. El británico está en el momento de su carrera.
Como segunda fuerza ha aparecido McLaren. Tardó hasta su último intento, trató de sacar ventaja y Norris por fin respira. Sacó poco más de una décima a Lewis Hamilton y Oscar Piastri, con CharlesLeclerc mucho más desdibujado de la cuenta en las vueltas más rápidas. Aun así, Russell cree que habrá pelea. "Espero lo inesperado. En los libres hice mi mejor salida y nos centramos totalmente en mejorarlas. Por suerte, los dos de mi lado tienen motor Mercedes", relató el británico.
Espero lo inesperado. En los libres hice mi mejor salida y nos centramos totalmente en mejorarlas
Los motores Mercedes mandan, es la nota. Los Ferrari se agarran a su inicio mágico. Y para el resto hay una pelea que resume lo que es la nueva Fórmula 1. A lo desconocido y lo extraño, con la energía mucho menos radical que en Australia pero sin recordar a la esencia de una categoría reina con un dominador y poco brillo en su estreno.






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