Cuando nos acercamos a un deportista lo que normalmente vemos es el ‘resultado final’: la competición y sus resultados. Pero eso es, simplemente, un porcentaje muy pequeño de la persona que compite. El deportista de élite es, por así decirlo, el ‘producto final’ de un proceso permanente de hechos e interacciones sobre esa persona de cuya actividad ‘visible’ disfrutamos.
‘Edu, la serie’ viene a completar ese ‘hueco’ que suele existir en el conocimiento, esa parte de la personalidad del deportista que no suele estar tan visible para sus seguidores a través de Eduardo Álvarez Aznar, tres veces olímpico, referente actual de la hípica española e hijo de un legendario de la hípica y del deporte español: Luis Álvarez Cervera que, a su vez, participó seis veces en los Juegos Olímpicos, de 1972 a 1996.
El documental sobre deportistas es ya prácticamente un género autónomo que, en efecto, está contribuyendo en gran medida a crear cultura deportiva a través de la comprensión del deportista profesional. En este sentido ‘Edu, la serie’ no es una obra pionera, pero sí lo es en el llevarlo al mundo de la hípica, muy especial porque el deportista es, también, parte del ‘binomio’ que forma con su caballo.
El primer capítulo, de hecho, comienza con un entrenamiento de Edu y uno de sus caballos, con el que entramos en materia sobre el personaje a partir del deporte que practica, la especificidad del mismo y el grado de perfección que él mismo se exige.
Y a continuación la serie entra de lleno en la faceta humana centrando este primer episodio en la formación de Eduardo Álvarez Aznar como persona y jinete, pues en un deportista profesional ambas facetas llegan a fundirse.
Y en ello es por supuesto imprescindible reflejar el papel de Luis Álvarez Cervera, padre y maestro. El primer capítulo se basa en un diálogo entre ambos, que en ningún momento se hace premioso, en el que queda de manifiesto cómo la relación paterno-filial, con sus tiras y aflojas, se trasluce también en la formación deportiva –impagable el momento en el que Edu reconoce en pantalla que en ocasiones criticaba los consejos de su padre pero “en cuanto se daba la vuelta hacía lo que él había dicho”–. Silvia, madre de Eduardo, es también presencia permanente en este primer capítulo dedicado a la formación del jinete.
Patricia Fernández-Valdés, directora de clipmyhorse.tv, plataforma hípica de streaming de referencia (más de cinco millones de usuarios globales, miles de eventos emitidos y horas de visualización en consonancia), señaló durante la ‘première’ que “quizá no hayamos tenido grandes medios pero sí está hecho con mucho cariño porque tenemos una historia que contar”. El cariño se nota en la concepción y desarrollo. Y los medios están bien aprovechados y no desmerecen el resultado.
‘Edu, la serie’ consta de tres episodios, emitidos con periodicidad semanal desde el 3 de marzo en clipmyhorse.tv. En la producción ha sido fundamental una empresa tan experta en el mundo hípico como Oxer Sport, con el respaldo de los patrocinadores del jinete: Marqués de Riscal, CWD, Volvo, Redmills Freejump, Zandona, Back on Track, Roeckl, Caleya, Ego7, Tucci y Ogilvy. A la presentación asistieron familiares, amigos (como la Infanta Elena), patrocinadores, propietarios hípicos... Son muchos los que forman parte del deporte aunque el protagonismo sea del deportista.


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