- LALIGA Hypermotion. La Segunda más retro lucirá sus camisetas más míticas: ¡elige la que más te gusta!
La Segunda división también se ha querido sumar a la moda ‘retro’. Tras conocer las equipaciones de Primera, los conjuntos de LaLiga Hypermotion han podido presenciar unas camisetas dedicadas a los más nostálgicos, a aquellos que miran al pasado con la emoción de quienes han formado parte de su historia.
En la jornada 35, los conjuntos cambiarán su piel con estas camisetas reinterpretadas y elegidas para recordar momentos inolvidables. Así las cosas, y teniendo en cuenta que algunos jugarán dicha jornada fuera de casa, las equipaciones propuestas serán las visitantes.
Esta equipación rinde tributo a la estética que definió al Albacete Balompié entre los noventa y los primeros años del nuevo milenio, una era dorada donde el club se consolidó en la élite con los históricos ascensos de 1991 y 2003. El diseño evoca el legado de aquel ‘Queso Mecánico’ de Benito Floro y de figuras legendarias como Zalazar, Conejo o Santi Denia, recordando hazañas como las grandes noches ante el Atlético o el Barça en Primera. La prenda recupera el icónico cuello polo noventero y el escudo retro ABP, integrando el color negro que el club estrenó en 2001 para fusionar la memoria de los pioneros con la identidad albacetista actual.
Esta prenda nace del momento fundacional de 2001, cuando la unión entre el Almería CF y el Polideportivo Almería unificó los colores rojiblancos bajo una sola bandera provincial. Aquella fusión no solo dio origen a la era dorada del fútbol indálico, sino que fue el motor del ascenso al fútbol profesional, categoría que el club ha defendido con orgullo desde entonces. El diseño homenajea ese punto de partida común, reforzando los valores de unidad e identidad que han transformado al Almería en un referente del fútbol actual.
La camiseta rescata una de las segundas equipaciones más carismáticas de la primera mitad de los 90, años en los que el conjunto tricolor aspiraba al profesionalismo desde la Segunda B. El diseño recupera la originalidad de aquel modelo visitante, incluyendo el recordado logotipo de turismo de Andorra en el pecho, un símbolo que acompañó al equipo en el Estadi Comunal durante varias campañas. Es una reinterpretación que celebra una época de crecimiento y sueños, devolviendo a la actualidad un uniforme que forma parte esencial de la iconografía del club.
Esta equipación rinde tributo a la histórica temporada 2000/2001, el curso en el que el Burgos CF hizo latir de nuevo a toda la ciudad con un ascenso que devolvió la esperanza a El Plantío. Aquella campaña trascendió lo deportivo para convertirse en el símbolo de una generación definida por el orgullo y la resistencia. El diseño rescata la sobriedad y la elegancia de principios de siglo, apostando por un contraste puro entre blanco y negro y un corte clásico que evoca el fútbol más auténtico. Es una reinterpretación contemporánea diseñada para entrelazar la memoria de aquel logro con la identidad actual del club.
El diseño se inspira en la estética utilizada durante el bienio 1996-1998, un periodo que dejó una huella profunda en la memoria visual de la afición. La prenda apuesta por el predominio del azul, rompiendo con la hegemonía del amarillo para resaltar el contraste cromático tradicional de la identidad cadista. Con una zona gráfica característica en los hombros y una construcción geométrica en el pecho que remite al modelo original, la equipación equilibra a la perfección la nostalgia noventera con los acabados técnicos de última generación.
La camiseta se inspira en la emblemática temporada 1990/1991, la última campaña en la que el CD Castellón militó en la Primera División. Aquel periodo, grabado en la memoria colectiva albinegra, representa el máximo esplendor de la entidad en la élite del fútbol español. Al recuperar la esencia de aquella indumentaria, el diseño tiende un puente simbólico entre los recuerdos de gloria y el proyecto actual, reforzando una narrativa de resiliencia y orgullo que define el camino de vuelta del club hacia lo más alto.
Esta equipación nace como un tributo a la estética de los años 80, una década donde las prendas de juego eran auténticos vehículos de identidad y pertenencia. Tomando el pasado como cimiento, el diseño construye un relato visual de marcado carácter vintage que busca la conexión emocional con el aficionado caballa. La propuesta rescata elementos icónicos de aquel tiempo, como el cuello a cuadros —un guiño arquitectónico al exterior del Estadio Alfonso Murube—, la tipografía clásica en la inscripción ‘Ceuta’ y el logotipo íntegramente bordado, fusionando la memoria histórica con una ejecución contemporánea.
Esta equipación nace como un homenaje a la temporada 2006/2007, un curso grabado a fuego en la memoria del Córdoba CF que culminó con el histórico ascenso en Huesca. El diseño revive la mística de aquel equipo dirigido por Pepe Escalante, los goles de Javi Moreno, el talento de Javi Flores y la jerarquía de Pierini, culminando en el eterno penalti de Dani que desató la locura blanquiverde. La prenda recupera la icónica estética bicolor partida verticalmente, con su clásico cuello en pico y mangas invertidas, actualizando aquel símbolo de identidad con tecnología moderna para conectar el orgullo de 2007 con el presente del club.
El diseño evoca la indumentaria de la temporada 1987/1988, un modelo icónico de finales de los 80 que definió la estética del club antes de su gran eclosión. Se recuperan las franjas azules finas sobre fondo blanco y el corte de manga corta que vistieron héroes como Vicente Celeiro, autor del gol decisivo para la permanencia en la última jornada ante el Racing. Esta pieza rescata la memoria de una década de resistencia y consolidación visual, reinterpretando un estilo que también marcó la segunda equipación de la campaña siguiente.
Esta equipación nace como un homenaje a la temporada 1987/1988, una campaña grabada a fuego en la memoria de la SD Eibar que culminó con el histórico ascenso a Segunda División el 15 de mayo de 1988. El diseño revive la mística de aquel equipo dirigido por Alfonso Barasoain y de figuras legendarias como José Ignacio Garmendia, autor del inolvidable gol de portería a portería que forma parte del folclore armero. La prenda recupera la esencia de aquel modelo, destacando su característico cuello en pico pronunciado con solapa, actualizando aquel símbolo de identidad con una ejecución contemporánea que une nuestro pasado más glorioso con el presente del club.
La camiseta rinde tributo a la histórica campaña 1971/1972, el año del mítico "Matagigantes" que alcanzó el sexto puesto en Primera División. Con el viejo Los Cármenes como un fortín inexpugnable y Enrique Porta como estandarte goleador, aquel equipo se convirtió en el orgullo de toda una ciudad. El diseño recupera las clásicas franjas verticales, el escudo de los años 70 y el trébol retro de Adidas, incorporando sutiles detalles dorados que elevan la tradición hacia una estética contemporánea y distinguida.
Inspirada en la temporada 1995/1996, la camiseta conmemora los treinta años de una etapa de lucha y consolidación en Segunda B tras el ascenso. Aquel curso, donde el equipo compitió hasta el último aliento por la permanencia, forjó la identidad de esfuerzo y perseverancia que hoy define a la SD Huesca. El diseño conecta a aquel grupo humilde que se abría paso en el fútbol nacional con el club profesional de hoy, recordando que el éxito actual es hijo directo del tesón demostrado en aquellos años de formación.
Esta nueva piel no se limita a homenajear una temporada concreta, sino que abraza la trayectoria completa del club, desde sus ascensos históricos y sus estadios legendarios hasta las generaciones de futbolistas que han forjado su identidad. El diseño rinde tributo a hitos como el Ascenso del 51 y a figuras eternas de la talla de Tonono, Guedes o Germán Dévora, cuya huella en el Insular sigue viva hoy. Cada elemento visual de la prenda se convierte así en un símbolo de este legado, consolidando un puente inquebrantable entre el pasado, el presente y el futuro de la entidad.
Esta equipación rinde tributo a la campaña 1997-1998, un curso grabado en la memoria pepinera por el estreno del Estadio Municipal de Butarque y la irrupción de un joven Samuel Eto'o. Con el equipo consolidado en la 13ª posición de Segunda División, aquella etapa definió una estética que hoy vuelve con fuerza. El diseño rescata el icónico cuello blanco en pico, las franjas azules de gran grosor y el característico patrón visual de las mangas, recuperando además la heráldica y el logotipo de Joma de finales de los 90 bajo una mirada contemporánea que une ambas épocas.
Esta equipación rinde tributo a las temporadas 2001/02 y 2002/03, un bienio dorado que simboliza el resurgir del Málaga CF en la élite y su consolidación europea tras conquistar la Copa Intertoto en agosto de 2002. El diseño evoca aquella etapa de máxima ilusión personificada en figuras como "Basti", auténtico emblema del malaguismo que acompañó al club desde el barro hasta la cima. Bajo el concepto de transmisión generacional —escenificado en la unión de Basti y su hijo—, la prenda recupera la memoria de aquellos años para proyectar una identidad renovada que une historia, herencia y futuro.
Esta equipación se sumerge en los cimientos del Club Deportivo Mirandés, rindiendo homenaje a aquellos años fundacionales de barro y humildad donde se forjó la inconfundible pasión rojinegra. El diseño entiende el pasado como la clave para explicar el éxito competitivo actual y la ambición de un futuro prometedor, manteniendo siempre intacta su esencia. Utilizando el rojo y el negro como estandartes de coraje, la prenda se transforma en un tributo a la capacidad de superación y al corazón de una afición que ha latido al ritmo de cada paso en la historia del club.
Inspirada en la temporada 1996/1997, esta camiseta recupera uno de los diseños más recordados de la era Austral, una etapa de gran calado emocional para el racinguismo. Manteniendo la silueta clásica de los 90, la prenda presenta un corte recto con cuello polo en verde y negro sobre una base blanca inmaculada. El detalle diferencial reside en su tejido jacquard personalizado, que integra el escudo en la propia trama del hilo, uniendo la artesanía textil con el sentimiento de pertenencia que define la historia reciente del club cántabro.
Inspirada en la indumentaria alternativa de los años 80, esta camiseta recupera el rojo integral con finas líneas verticales y cuello en pico, rematada con el escudo bordado en oro. Fue un modelo utilizado en escenarios de leyenda como San Mamés o el Calderón durante la edad de oro de Quini, Ferrero, Maceda o Joaquín. La prenda actual rescata ese diseño puntual como un tributo a la década en la que el Sporting brillaba en Europa y disputaba finales de Copa, manteniendo viva la llama de la memoria más gloriosa del sportinguismo.
Esta propuesta rescata la estética de la segunda equipación de las temporadas 91/92 y 92/93, la era del legendario "Valladolid de los colombianos". Con Pacho Maturana en el banquillo y mitos como Higuita, Valderrama o Leonel Álvarez, el club proyectó una imagen internacional icónica. El diseño recupera la sublimación integral del escudo y su rompedor patrón geométrico, respetando el corte oversize noventero y la fidelidad de los tonos violeta y blanco. Es una reinterpretación actual que celebra la personalidad y la memoria de una etapa irrepetible en Pucela.
Esta equipación alternativa se inspira en el modelo azul estrenado en la temporada 1986/1987, una indumentaria que alcanzó tintes épicos en la Recopa de Europa, especialmente en el duelo ante el Ajax en Ámsterdam. Con Juan Señor y Cedrún como referentes sobre el césped y Luis Costa en el banquillo, el diseño recupera el azul característico de las segundas indumentarias de los 80. La incorporación del logo Adidas Originals refuerza el carácter vintage de una prenda que celebra las noches europeas y la elegancia histórica del club aragonés.





















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