Iñaki Rupérez sigue trabajando en Zubieta para recuperarse de la lesión meniscal que el 9 de agosto del pasado 2025 sufrió en su rodilla izquierda y las complicaciones que ha tenido durante el tratamiento para recuperarla, cumpliendo el domingo nueve meses sin disputar un partido de competición y quedándole ya sólo dos meses para no completar un año en blanco.
Rupérez fue uno de los futbolistas del Sanse más destacados en el ascenso a Segunda división y como premio realizó la pretemporada con la Real, convenciendo tanto a Sergio Francisco, el técnico que había tenido en el filial y que entonces dirigía al primer equipo, que en agosto, después de destacar en algunos amistosos, apuntaba incluso a iniciar LaLiga como titular, con Jon Mikel Aramburu suplente y Álvaro Odriozola transferible.
Pero la mala suerte se cruzó en el camino del de Antsoain en su camino hacia el debut en Primera división, porque justo en el último encuentro de preparación para la nueva temporada sufrió una lesión en el menisco externo de su rodilla izquierda.
Tiene que cumplir su debut pendiente en Primera
El tratamiento elegido entonces fue conservador y no quirúrgico, pero el resultado del mismo no fue el deseado y el 1 de diciembre, casi cuatro meses después, Rupérez fue operado de esa lesión, una intervención en la que sufrió una infección que complicó aún más una recuperación que va camino de los ocho meses, sin duda demasiado tiempo para un problema en un menisco.
La consecuencia de todo ello es que Rupérez cumplió este domingo nueve meses sin jugar un partido oficial, desde el 22 de junio que logró el ascenso a Segunda don el Sanse, y le quedan sólo dos para poder reaparecer esta misma temporada y no pasársela entera en blanco, aunque con contrato hasta 2029 todavía tiene tiempo por delante de confirmar la gran promesa que era con ese estreno en Primera que quedó pendiente.

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