Gennaro Gattuso ya es historia en el banquillo de la ‘Azzurra’ tras haber sido el rostro más visible de la derrota contra Bosnia en la tanda de penaltis que dejó a Italia fuera de su tercera Copa del Mundo de manera consecutiva. Es la tercera gran renuncia que se ha producido en la FIGC durante las últimas horas tras Gabriele Gravina (presidente) y Gianluigi Buffon (jefe de delegación).
Comunicado de la FIGC y Gattuso
La FIGC agradece a Gattuso y a todo su equipo su dedicación y pasión durante los últimos nueve meses y les desea mucho éxito en el resto de sus carreras.
"Con gran pesar, al no haber logrado el objetivo que nos propusimos, considero que mi etapa como seleccionador nacional ha terminado", arrancó Gattuso. "La camiseta azul es el bien más preciado del fútbol, por lo que es justo facilitar las futuras evaluaciones técnicas desde el principio. Quisiera agradecer al presidente Gabriele Gravina y a Gianluigi Buffon, junto con todo el personal de la Federación, la confianza y el apoyo que siempre me han brindado. Ha sido un honor dirigir a la selección nacional, y hacerlo con un grupo de jugadores que han demostrado compromiso y devoción por la camiseta. Pero el mayor agradecimiento es para la afición, para todos los italianos que nunca han dejado de demostrar su amor y apoyo a la selección nacional durante estos meses. Siempre con la camiseta azul en mi corazón", añadió.
Hace menos de un año, concretamente en junio de 2025, que la federación italiana anunció su incorporación como reemplazo de un Luciano Spalletti —ahora técnico de la Juventus— tras la derrota sufrida ante Noruega en la primera jornada de la fase de clasificación mundialista que comenzó a dibujar el camino de la ‘Nazionale’ hacia otra repesca.
A decir verdad, el nombramiento de Gattuso parecía atender más a un golpe de efecto desde lo sentimental… que a una apuesta con sustento futbolístico. Sobre todo, teniendo en cuenta su desempeño en Milan, Nápoles, Valencia, Marsella y Hajduk Split. “Es un icono del fútbol italiano y esta camiseta es como una segunda piel para él”, exponía Gabriele Gravina, ya expresidente de la FIGC, en su presentación.
"Hablar de mi futuro no es importante hoy; lo importante era ir al Mundial. Estamos contentos con este rendimiento, pero duele y es decepcionante", apuntaba en la rueda de prensa tras la 'debacle' ante Bosnia. Unos días más tarde, tras apenas unos meses en el cargo, ha presentado su dimisión y se marcha del banquillo de Italia con el dolor de no haber podido cumplir el objetivo mínimo de devolver a su país a una Copa del Mundo... como ya ocurriese en 2018 con Gian Piero Ventura y en 2022 con Roberto Mancini.
Se avecinan tiempos de cambio y reestructuración integral, no sólo en el banquillo de la 'Azzurra', si no en todos los estamentos que componen la estructura de un 'Calcio' que no se reconoce a sí mismo. Las alternativas para el banquillo, según se avanzó desde la 'Gazzetta', son Antonio Conte, Massimiliano Allegri y el propio Roberto Mancini... con Pep Guardiola como sueño 'prohibido'.
Sea quien sea el elegido, será el séptimo seleccionador de Italia desde que Cesare Prandelli dirigiese el último partido de la 'Nazionale' en un Mundial allá por 2014. La decisión, eso sí, no se tomará de manera precipitada. Por ahora, lo más probable es que sea Silvio Baldini, técnico de la Sub21, quien asuma el mando de cara los amistosos contra Luxemburgo y Grecia que tendrán lugar en el mes de junio.

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