Después de unos primeros meses de competición plagados de turbulencias y cuando el equipo aún estaba atrapado en la zona baja, Pacheta lanzó un reto ambicioso, casi temerario, convertir al Granada en uno de los mejores equipos de la segunda vuelta; pero el tiempo le está dando la razón al burgalés, que ha conseguido armar un equipo con carácter, capaz de competir ante cualquier rival.
Con estas credenciales sobre la mesa, el conjunto andaluz ha firmado un marzo sobresaliente, con 12 puntos de 15 posibles, sumando tres victorias y un solo empate, acumulando un saldo de 9 goles a favor y tan solo tres tantos en contra, cifras incontestables que le han valido para ponerse nueve puntos de la zona de descenso, los mismo que le separan de los puestos de 'playoff'.
Desde que la segunda vuelta se puso en marcha, el cuadro nazarí ha sido capaz de coleccionar seis triunfos, empatar en dos ocasiones y ceder tres derrotas, sumando 20 puntos a su casillero, lo que le valdría, si el curso hubiese arrancado en enero, para colocarse en séptimo lugar, a solo un punto de los 'playoff' y a cuatro del líder, que en este hipotético escenario sería el Eibar con 24 puntos.
Además, si se eliminan de la ecuación las seis primeras jornadas del campeonato, de ingrato recuerdo para los rojiblancos, se puede llegar a atisbar la verdadera dimensión y solidez que Pacheta ha logrado otorgar al Granada, cincelado un equipo combativo y rocoso, que sería el segundo menos goleado de toda la categoría, solo por detrás del Burgos.
A falta de diez jornadas para la conclusión del campeonato, el Granada parece haber escapado de la quema y ahora hay quien se atreve a poner los 'playoffs' en el punto de mira. Colarse en las eliminatorias por el ascenso parece algo casi inalcanzable para los rojiblancos, pero poder soñar con conseguirlo ya es todo un logro después de todos los obstáculos y el sufrimiento que han tenido que superar para llegar hasta este punto.

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