Kika Nazareth cree en la superstición. Toca madera cuando se la pregunta sobre qué sentirá el jueves (18:45 horas) si sale al terreno de juego del Camp Nou para medirse al Real Madrid en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League. "No sé si quiero mucho pensar, porque siempre que hablo de estas cosas...", reflexiona mientras toquetea la mesa. "Mira en la final de Champions del año pasado [que se disputaba en Lisboa, su ciudad natal]. Al final no jugué (se lesionó en la previa), así que nada", continuó. "Para mí sería un suelo jugar el Clásico. No es un partido cualquiera, es un Clásico. Y meter un gol [resopla con sonrisa en rostro]... Lo celebraría con pasión, abrazaría a mis compañeras... Pero lo importante es que, marque yo u otra compañera, ganemos", sentencia.
A pesar de tener la eliminatoria prácticamente decidida tras el 2-6 de la ida, Kika sabe que el partido ante el Real Madrid no es uno más. "A mí me encanta jugar al fútbol, es lo que más me gusta hacer en la vida. No soy española, pero ya vivo estos Clásicos con mucha intensidad porque en el vestuario es diferente jugar un partido contra el Real Madrid, sin menospreciar al resto de equipos, pero es diferente sentimentalmente", asegura a la par que se deshace en elogios hacia su rival. "El Real Madrid tiene muy buenas jugadoras, pero creo que hemos demostrado muchas veces, y seguimos haciéndolo, que nosotras somos mejores. Ahora jugamos otra vez contra ellas en el Spotify Camp Nou y tenemos otra oportunidad de demostrar que somos las mejores", subraya. "Queremos ganar todos los partidos, pero estos son diferentes", añade.
El hecho de jugar en el Camp Nou, posiblemente ante más de 45.000 espectadores, también es un plus motivacional. "Creo que será muy especial. No solo para nosotros, para el Barça, sino también para ellas y para el fútbol en general y para los aficionados porque es señal también de que el fútbol está desarrollando y nosotras formamos parte de esto. Es muy bonito todo lo que estamos en conjunto haciendo por el fútbol", asevera.
La semana podría culminar con el alirón azulgrana en Liga [el Barcelona sería campeón si gana el lunes al Badalona y el Real Madrid no gana al Madrid CFF el domingo]. "No me gusta la hipocresía... Sería raro perder cinco partidos. Las cosas están yendo muy bien porque lo estamos haciendo bien y estamos ahí por nosotras, no por errores del resto de equipos. Falta poco, vamos partido a partido, pero está claro que la Liga, el trofeo y la fiesta están muy cerca", sentencia. "Hay que seguir jugando igual hasta el final. Yo creo que hay que pensar que las cosas pasan porque si no no llegan nunca", revela.


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