Sadio Mané ganó el MVP de la Copa, pero no sólo por su desempeño dentro del campo, en competencia con Brahim hasta el último momento, sino por lo que hizo en la final: convencer a sus compañeros de que debían terminar el partido, pese a la insistencia de su seleccionador, Pape Thiaw, que, de forma lamentable y vergonzosa, retiró a sus pupilos del campo por el penalti, que, en ese momento, aún no había fallado Brahim.
Cerca de las 01.30 de la noche, Mané salió a zona mixta y atendió a todos los periodistas. Este hombre es un crack. Dio una lección al mundo del deporte diciendo esto: "El fútbol africano no se merecía un final así. Estamos progresando mucho y todo el mundo nos estaba viendo. Por eso, pedí a mis compañeros para volver al campo. Les dije: ganamos como hombres; perdemos como hombres. Y luego tuvimos suerte y pudimos ganar al final".
Su reflexión fue mágica: "El árbitro puede equivocarse, y no es justo juzgarlo. Y lo más importante: lo hice por la gente de todo el mundo que quería ver el partido. La decisión de entrar fue tomada por todos al final, pero yo les insistí de volver al campo”
Sadio, eso sí, reiteró que esta Copa será su última, aunque en verano sí jugará el Mundial 2026: "Me encantaría seguir, pero ésta es mi última Copa África".
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