El derbi andaluz entre el Cádiz y el Málaga llega marcado por la máxima expectación y el choque de dos dinámicas radicalmente positivas. Desde la llegada del técnico granadino Funes al banquillo malaguista, el equipo ha experimentado un ascenso meteórico hasta la zona noble de la clasificación, mientras que el Cádiz ha recuperado la sonrisa tras el exitoso debut de Sergio González.
Sin embargo, este gran ambiente deportivo se ha visto empañado por la detección de la venta ilícita de carnets de abonados para el encuentro, una práctica que el club amarillo ya ha denunciado públicamente como ilegal y sujeta a sanciones.
Al ser un partido declarado de alto riesgo por las autoridades, el Cádiz ha recordado que las medidas de seguridad serán extremas para garantizar el orden en el Nuevo Mirandilla. Una de las normas más estrictas afecta a la movilidad de los aficionados: la afición visitante sólo podrá ubicarse en la zona acotada de la grada visitante.
El club advierte que se denegará el acceso a cualquier seguidor malaguista que porte simbología de su equipo fuera de dicho sector, reforzando los controles en los accesos para evitar incidentes en un derbi que, pese a la rivalidad, aspira a ser una fiesta del fútbol andaluz.

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