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Brasil,
en su tercera final consecutiva
RONALDO
El brasileño ha recuperado su estrella
Popular por su conocido malabarismo con la pelota, ahora
también lo es por sus diversos recursos para anotar
gol. Bajó la cabeza, puso la directa y enfiló
hacia Rustu; como le faltaba visión y espacio, utilizó
la puntera. No fue ortodoxo pero sí recurrente. El
fin merecía esa licen-cia. Ronaldo ha recuperado su
estrella, vuelve a ser decisivo y está más maduro.
Interviene más en el juego y con más autoridad,
no se pierde en regates imposibles y se ha hecho una mezcla
perfecta de brasileño-europeo; regatea para avanzar
y no para adornarse. Ansiaba estar en el Mundial de Corea
y Japón, pero supongo que el rendimiento que está
ofreciendo en el torneo es una sorpresa mayúscula personal.
RIVALDO
Sufrió la maldición de Jairzinho
Rivaldo no igualó el récord histórico
de Jairzinho por exceso de egoísmo, algo común
en la forma de entender la solidaridad en
el campo del barcelonista. Cuando algo merece el reconocimiento
personal, olvida al resto de compañe-ros y trama la
jugada personalísi-ma. Su objetivo comienza y acaba
en él. A su cargo están ocasiones desperdiciadas
por vanidad. Si quería un galardón, cuál
mejor que el de ser finalista del campeo-nato del mundo; sus
compañeros así lo entendieron y prefirieron
aparcar un mal común brasileño (adornarse en
plan accesorio) e ir por Turquía con practicidad. Los
brasileños, casi todos a una; sólo les sobró
Rivaldo por su enf
MARCOS
Portero de alta cualificación
Sorprendentemente brasileño, y apunto la sorpresa porque
con la evidencia del juego brasileño a través
de su historia, sólo reconocíamos algún
guardameta canarinho con acuse de
culpabilidad. Los fracasos eran imputados a ellos. Como las
cosas se han ajustado en el fútbol mundial, Brasil
optó por el cambio y encontró en Marcos un portero
de amplio repertorio y efectividad asombrosa. Contrasta con
lo que les gusta ofrecer a los brasileños, impropio
por su sobriedad y
su amplio repertorio en autoridad y colocación. Marcos
domina el área y argumenta su denomina-ción
de origen: en este Mundial Brasil juega con once; el portero
forma parte del equipo.
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