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Arvid Lindblad será el único rookie de la Fórmula 1 en la temporada 2026 que está a menos de dos semanas de arrancar. El joven británico con ascendencia sueca ocupará el hueco de Isack Hadjar en el equipo Racing Bulls procedente de la F2, donde compitió junto a Pepe Martí en el equipo Campos. Un talento que los aficionados en general aún no conocen a fondo y que tiene una curiosa historia detrás que puede ayudarle mucho en su adaptación a la categoría reina.
Lindblad estuvo presente en el pasado E-Prix de Jeddah de Fórmula E. Muchos interpretaron que para aprender de la gestión de energía de los monoplazas eléctricos y poder aplicar esos conocimientos a los nuevos F1, con unidades de potencia con más electrificación. Pero en realidad era para acompañar a su mentor y compatriota: Oliver Rowland.
Barnard y Lindblad, talentos pulidos por Rowland
El vigente Campeón del Mundo de Fórmula E ha sido una figura clave en el desarrollo del joven piloto escandinavo. Rowland tiene una escuela de pilotos que está dando frutos en los últimos tiempos. De su cantera llegó una de las sensaciones del Mundial eléctrico, Taylor Barnard (con el que, curiosamente, se disputó la primera pole position de su carrera), y ahora uno de sus cachorros aterriza nada menos que en la Fórmula 1.
Lindblad ha explicado al medio británico Motorsport Week la influencia que su compatriota ha tenido en su carrera. “Además de Marko [el que captó a Lindblad para Red Bull a los 13 años] la otra persona que ha jugado un papel vital en mi carrera ha sido Oliver Rowland. Lo conocí con siete años y desde entonces gracias a él y a Red Bull estoy hoy aquí”, reconoce.
Rowland ha tutelado la carrera de Lindblad ejerciendo como coach y, de hecho, su unión sigue vigente dado que el campeón de Fórmula E trabaja en el simulador de Red Bull ayudando al equipo en la nueva era (más) electrificada de la F1: “Es como de mi familia. Ha venido a muchas carreras de F3 y F2. Por supuesto, es de gran ayuda en el aspecto del pilotaje, pero también en más aspectos. Es un mentor en lo psicológico también. Le estoy muy agradecido porque siempre ha querido ayudarme”.
Abierto a los cambios
Lindblad, quizá por su edad (18 años), no se muestra tan opuesto a los cambios de la Fórmula 1 como sus compañeros de parrilla. También porque nuevos coches y nuevas necesidades de conducción le pueden beneficiar. Y más si cuenta con elfeedback de todo un Rowland, totalmente acostumbrado a trabajar con los conceptos que ahora tendrán que manejar en la F1.
“La Fórmula 1 siempre está evolucionando. No sólo año tras año, sino en un constante ciclo de evolución. Las cosas van a cambiar cada fin de semana, así que habrá que ponerse objetivos semana por semana. Me centraré en hacerlo lo mejor que pueda y tratar de sacar el máximo cada vez que salgamos a la pista”.



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