- Clasificación Así está la Liga Endesa
- Directo Así vivimos el partido entre el Barça y el Real Madrid
El Clásico liguero en el Palau se presentaba como uno de los menos trascendentes de la temporada por la poca incidencia que iba a tener el triunfo de Barça o Madrid en una Liga Endesa a la que le restan 11 jornadas y los decisivos playoffs. Pero la inesperada paliza de los blancos (76-95) cambia definitivamente esa percepción y deja una herida mayúscula que puede tardar en cicatrizar en el Barça y en un Palau que despidió con pitos a su equipo tras perpetrar una actuación espantosa.
La sensación generalizada era que ambos dosificarían fuerzas y mentalidad pensando en la doble jornada de Euroliga que se avecina, pero tras el salto inicial quedó claro que sólo los azulgranas se lo tomaron así. Es la única explicación que puede encontrarse para justificar su penoso rendimiento, acentuado por los innumerables méritos de un Madrid que sí se tomó en serio el partido y terminó atropellando sin miramiento alguno a su eterno rival, un pelele ante su explosión de baloncesto total.
El Barça sólo existió en el primer cuarto
El Barça sólo se pareció a sí mismo en el primer cuarto, llevando el ritmo defensivo que le interesaba para menguar la circulación del ataque blanco (sólo una asistencia) y percutir en su aro con las muñecas de Clyburn y Vesely (sacando de la pintura a Tavares) y las bombitas de Fall por gentileza de Shengelia (18-15, min 10).
Pero en el segundo acto, coincidiendo con la marcha al banquillo de Vesely y Satoransky, se desató con toda su furia el vendaval madridista. Y lo hizo, paradójicamente, con su segunda unidad en pista: Procida, Feliz, Lyles, Len, Maledon... El alero italiano, uno de los jugadores a los que menos confianza da su compatriota Scariolo, prendió la mecha con sus triples y le secundaron con lo suyos Lyles, Hezonja y Campazzo y hasta Llull para fabricar un parcial de 12-36 que dejó a los azulgranas tumefactos (30-51, min 20).
Los madridistas subliman el arte del baloncesto
Fueron minutos en los que los madridistas sublimaron el arte del baloncesto con 5/7 tiros de dos, 8/9 triples y 2/2 tiros libres mientras sus rivales hacían algo parecido al Don Tancredo, asistir inmóviles a la cornada y poco más. La valoración en el segundo acto lo decía todo (6-52).
La incógnita tras el descanso era saber si el Barça sería capaz de reaccionar tras esa ensalada de sopapos que encajó. Lo intentó con un triple de Satoransky y canastas de Willy y Shengelia (37-53). Pero un Campazzo genial, secundado por Hezonja, lideró un 7-15 para devolver al barro a los azulgranas con la máxima renta blanca del choque (44-68, min 28).
Primero Clyburn, con nueve puntos seguidos, y luego Parra, que sacó su habitual carácter competitivo en un día de perros, intentaron maquillar algo el marcador (55-71). Pero el Madrid no se dejó ir, mantuvo el pulso hasta el final (76-95), y afrontará los partidos de Euroliga ante el Hapoel (martes) y el Efes (jueves) con el depósito de su confianza hasta arriba.
Ficha técnica
76 - Barça (18+15+20+23): Satoransky (5), Punter (9), Parra (11), Clyburn (14), Vesely (15), -cinco inicial-, Marcos (3), Cale (-), Brizuela (7), Hernangómez (6), Fall (4), Shengelia (2) y Kusturica (-).
95 - Real Madrid (15+36+20+24): Campazzo (15), Abalde (3), Hezonja (13), Deck (4), Tavares (5), -cinco inicial-, Lyles (11), Procida (14), Maledon (11), Garuba (6), Llull (3), Feliz (4) y Len (6).
Árbitros: Antonio Conde, Rafael Serrano y Joaquín García. Sin eliminados.
Incidencias: partido de la vigésima tercera jornada de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana ante 7.032 espectadores.




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