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Marat
Safin, sexto favorito, se convirtió esta noche en el primer
jugador ruso de la historia que vence el Abierto de Estados
Unidos, tras imponerse al estadounidense Pete Sampras, cuarto
cabeza de serie, en sólo tres sets. El ruso afincado en
España venció por 6-4, 6-3 y 6-3 después de una hora y 38
minutos de juego. Safin, a sus 20 años, logró su primer
Grand Slam y lo hizo de una forma brillante, ante todo un
tetracampeón, convirtiéndose en el campeón más joven desde
que el propio Sampras ganase el primero de sus cuatro Abiertos
estadounidenses en 1990. "Me recordó a mí mismo cuando tenía
19 años y vine y gané por primera vez", dijo Sampras, quien
reconoció que su rival había disputado un partido "maravilloso".
"Todo lo que intenté no sirvió para nada y encontró una
estupenda respuesta por su parte. Pasó muy bien y restó
fenomenal mi servicio", añadió el finalista.
El jugador ruso, que ganó pese a que no aprovechó demasiado
bien su saque -sólo obtuvo un 49 por ciento en su primer
servicio por un 63 de Sampras-, se mostró muy feliz, además
de sorprendido por el triunfo. Tras arrodillarse y besar
el suelo, Safin expresó que no podía recordar "el último
partido que jugué así de bien", aunque, cuando le cuestionaron
sobre sus buenas respuestas al saque de Sampras, argumentó:
"Crees que lo sé? Todavía no sé cómo lo he hecho".
El jugador ruso dominó siempre el encuentro y no tuvo que
afrontar ninguna situación de 'break' hasta el noveno juego
del tercer set, precisamente el último del partido. Sampras
dispuso de 15-30 a su favor y con 40 iguales, obtuvo la
primera ventaja. Pero Safin, que sólo cometió 12 errores
no forzados a lo largo del encuentro, igualó rápidamente
y se anotó el juego definitivo para sumar su primer "grande".
"En el último juego estuve muy nervioso", reconoció el ruso
que vive y se entrena en territorio español, "y creo que
aún sigo estándolo, pero tuve suerte y ahora soy el ganador,
gracias a Dios". "Doy las gracias a Alexander (Volkov, su
entrenador), Adidas (su firma patrocinadora) y, sobre todo,
a mi familia, pues me animó a jugar al tenis", indicó.
Safin, que superó en su camino a la final al español Juan
Carlos Ferrero -en cuarta ronda- y al finalista de la última
edición, Todd Martin -en semifinales-, se embolsó 800.000
dólares (alrededor de 155 millones de pesetas), mientras
que Sampras, quien llegó a cometer 25 errores no forzados,
recibió un premio de 400.000 dólares (unos 77 millones de
pesetas).
El tetracampeón del Abierto sufrió su tercera derrota en
una final de Grand Slam, tras caer en 1992 ante el sueco
Stefan Edberg en estas pistas de Flushing Meadows y en 1995
ante el norteamericano Andre Agassi en el Abierto de Australia.
Venus Williams ganó en el cuadro femenino
La estadounidense Venus Williams, tercera favorita
se proclamó vencedora del Abierto de Estados Unidos de tenis,
su segundo Grand Slam de la temporada, después de ganar
en Wimbledon, tras imponerse a su compatriota Lindsay Davenport,
segunda cabeza de serie, por 6-4 y 7-5.
En un partido dominado más por los errores que por los aciertos
de ambas jugadoras, Williams sumó su vigésima sexta victoria
consecutiva y tercera frente a Davenport en una final esta
temporada -después de Wimbledon y Stanford-. Venus, además,
logró que el título cosechado hace un año por su hermana
Serena en estas mismas pistas de Flushing Meadows permaneciese
en posesión de la familia Williams.
Después de un retraso motivado por la lluvia caída sobre
el estadio Arthur Ashe, el encuentro comenzó con el dominio
arrollador de Lindsay Davenport, que en poco más de 20 minutos
ya había obtenido una ventaja de 4-1. Pero ése fue el inicio
del "vendaval Williams", ya que la mayor de las hermanas
más famosas del tenis mundial encarriló seis juegos consecutivos
que le dieron el triunfo en la primera manga (6-4) y el
primero del segundo set para colocarse 1-0. Davenport cayó
en una espiral de errores y nervios al comprobar cómo se
había esfumado su diferencia inicial. Con 5-4 sirvió y,
tras cometer dos dobles faltas, producto del desánimo en
que se vio inmersa, entregó el primer set a su rival después
de 42 minutos de juego. Venus aprovechó su racha triunfadora
y se anotó el primer juego en blanco.
En ese momento apareció una tímida reacción de la que fuera
campeona del Abierto en 1998, ya que Davenport defendió
su saque y, a continuación, provocó la ruptura del de Williams
para adelantarse en el parcial (1-2). El segundo set se
convirtió en un intercambio de 'breaks' y, sobre todo, de
oportunidades perdidas para Davenport, que llegó a desaprovechar
20 ocasiones de romper el servicio de Williams. Con 2-2
y servicio para Venus, la número dos del torneo estuvo a
punto de confirmar su mejoría, pero, después de varias ventajas,
un 'ace' de la mayor de las Williams la dejó de nuevo por
detrás en el marcador.
Tras alcanzar el 4-4 iguales, Venus se apuntó el noveno
con un juego en blanco que la dejaba a pocos pasos del triunfo
definitivo, pues parecía que Davenport iba a ofrecer escasa
resistencia ante la avalancha de potencia física de Williams.
Lindsay Davenport aún pudo defender su servicio en el décimo
para dejar una mínima puerta abierta a la posibilidad de
un desempate. Incluso en el siguiente servicio de Williams
dispuso de 15-40 para forzar el 'break', pero Williams tenía
muy claro que su sueño de conquistar el Abierto de Estados
Unidos estaba demasiado cerca como para dejarlo escapar,
así que reaccionó y se anotó el 6-5.
El final estaba tan cerca que el público comenzó a jalear
a la nueva triunfadora, que seguía la estela de su hermana.
Con 15-30 estaba a sólo dos bolas de ganar el partido y
Davenport dio su último aliento de vida anotando su primer
servicio y dejando la situación en 30-30, pero dos errores
consecutivos, dentro de la tónica general por la que transcurrió
el encuentro, dieron la victoria a Venus Williams, una de
las triunfadoras del año 2000. Su ausencia de las pistas
entre noviembre del 99 y mayo de este año -cuando regresó
para jugar en Hamburgo-, por culpa de una tendinitis en
ambas muñecas, la privó de otras conquistas y de avanzar
en el ránking mundial, pero su vuelta fue triunfal y, desde
entonces, se adjudicó dos 'Grand Slams', Wimbledon y el
Abierto de Estados Unidos, además de los torneos de New
Haven y Stanford. En tres de las cuatro finales -todas excepto
New Haven, donde jugó contra Monica Seles-, ganó a la que
fue hoy su víctima, Lindsay Davenport.
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