El Grand Prix de Madrid era el torneo que traía el tenis de élite a Madrid en los años 70, 80 y parte de los 90 (hasta 1995). Tomó el relevo el Open Villa de Madrid, femenino, en la recta final del siglo XX. Por sus escenarios (Club de Tenis Chamartín y Club de Campo Villa de Madrid) pasaron tenistas como Iván Lendl, Bjorn Borg, Boris Becker, Stefan Edberg, Sergi Bruguera, Emilio y Arantxa Sánchez Vicario, Conchita Martínez, Monica Seles o Lindsay Davenport. Hasta Rod Laver llegó a jugar en el Club de Campo. Hoy ese papel corresponde al Mutua Madrid Open que comenzará a finales del mes de abril. Pero el Grand Prix de Madrid, recuperado no hace tanto tiempo por iniciativa de la Federación de Tenis de Madrid, se sigue celebrando y vivirá una nueva edición del 5 al 12 de abril en el Club de Campo Villa de Madrid. Y por él pasarán jugadores y jugadoras que no mucho después veremos en la Caja Mágica.
El Grand Prix Madrid by Silverway Asset Management da, de hecho un salto cualitativo en su quinta edición. Con el Real Club de Campo Villa de Madrid de nuevo como escenario, el torneo masculino y el femenino se disputarán de manera simultánea con un formato de 'mini masters 1.000' o 'mini Grand Slam' concentrado en una sola semana.
El evento reunirá el Open Comunidad de Madrid, ATP Challenger 75, que contó el año pasado con Marin Cilic, uno de los escasos tenistas que arrebató un Grand Slam al 'Big 3' en su nómina de participantes. Alcanzó la final, cayendo ante el polaco Kamil Majchrak, un tenista que dio mucho juego el resto de la temporada. Ambos consiguieron unos puntos que les ayudaron a afianzarse en el 'top 100', algo muy importante en el actual ecosistema de Masters 1.000 de dos semanas.
Este año también busca esta 'reentrada' al top 100, entre otros, Nicolás Jarry. El chileno, de 30 años, fue número 16 del mundo hace apenas dos temporadas, cuando alcanzó ante Alexander Zverev la final en el Masters 1000 de Roma, pero en el último año ha perdido posiciones, cayendo hasta el 154 ATP. Pero Jarry cuenta en su palmarés con tres títulos ATP, 10 triunfos ante 'top 10' y es, por tanto, un tenista de muy primer nivel que además en septiembre será probablemente rival de España en la Copa Davis.
También de primer nivel la favorita del WTA 125 Open Villa de Madrid: la rusa Anastasia Pavlyuchenkova. Es, a sus 34 años, una de las grandes veteranas del 'top 100' WTA. Cuenta con 12 títulos en su palmarés, fue finalista en Roland Garros 2021 y, además, oro olímpico en dobles mixtos en Tokio 2020 junto a Rublev. La incombustible tenista rusa aspira a suceder a la egipcia Mayar Sherif en el palmarés del torneo
Con ellos habrá varias jóvenes promesas de gran nivel. Así, dos tenistas han entrado al cuadro final gracias a su desempeño en la etapa júnior. Ivan Ivanov, campeón junior de Wimbledon y US Open en 2025. Pupilo de la Rafa Nadal Academy, el tenista búlgaro de 17 años ha alcanzado en este 2026 tres finales en el circuito ITF, ganando su primer trofeo profesional en Tarragona, y buscará en Madrid su primer triunfo en un cuadro ATP Challenger.
También estará el suizo Henry Bernet, campeón del Open de Australia júnior 2025. Con ellos, el austriaco Joel Schwaerzler (20 años), al alemán Justin Engel (18 años) y al italiano Federico Cinà (19 años), todos ellos ya campeones de torneos Challenger.
Lo mismo cabe decir del Open Villa de Madrid. Podremos ver por ejemplo a la checa Nikola Bartunkova, que a sus 20 años ya es top100 y que en el pasado Open venció a la 'top 10' Belinda Bencic. O a la rusa Alina Korneeva, campeona junior del Open de Australia y Roland Garros 2023.
El tenis español estará muy bien representado. En el cuadro masculino podremos disfrutar de dos tenistas que aspiran a romper la barrera del top100: Dani Mérida, que llegará desde un gran torneo de Bucarest y Pablo Llamas, reciente vencedor en el Challenger de Alicante. Mérida, que entrena en Alicante pero es madrileño, será además la gran esperanza local. Sus dos triunfos Challenger han llegado en cemento, en Pozoblanco y Tenerife. Debutó en un cuadro final de Masters 1000 en el pasado Indian Wells y esta misma semana, en el ATP 250 de Bucarest, está como poco en semifinales.
Llamas conquistó sobre la tierra batida de Montemar (Alicante) el segundo título Challenger de su carrera, resultado que le ha colocado como la raqueta 151 del mundo. El jugador jerezano de 23 años, que en las últimas temporadas sufrió un calvario con las lesiones, está exhibiendo de nuevo un gran tenis y con pocos puntos que defender en los próximos meses, aspira a romper la barrera del top100 si continúa con su buen hacer en esta gira de tierra batida.
En el Open Villa de Madrid no hay tenistas españolas con un lugar asegurado en el cuadro final, pero sí en la fase previa, como es el caso de Andrea Lázaro, que a sus 31 años estrena esta semana el mejor ranking de su carrera deportiva, apareciendo como la número 147 de la clasificación mundial. La veterana barcelonesa, que ganó la pasada semana en la arcilla del WTA 125 de Dubrovnik (Croacia), es otra de las tenistas que aspiran a entrar en el 'top100': el objetivo de muchos participantes en el torneo del Club de Campo.




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