El fútbol internacional deja siempre historias difíciles de explicar, y una de ellas es la cantidad de talento que se quedará fuera del próximo Mundial. En La Pizarra de Quintana han construido un once de auténtico nivel con futbolistas que no han logrado clasificar con sus selecciones. Un equipo que, sobre el papel, podría competir perfectamente por todo.
En la portería aparece Gianluigi Donnarumma, campeón de Europa y señalado como uno de los grandes nombres ausentes. La defensa mezcla talento y presente de élite con jugadores como Alessandro Bastoni o David Hancko, acompañados por Andrei Rațiu y el ucraniano Ilya Zabarnyi. Una línea que evidencia el batacazo de selecciones como Italia.
Pólvora en ataque
El centro del campo y las bandas elevan aún más el nivel. Figuras como Dominik Szoboszlai o Khvicha Kvaratskhelia lideran un bloque creativo en el que también aparece Bryan Mbeumo. Jugadores en plena forma que, pese a su rendimiento en clubes, no estarán en el gran escaparate internacional.
Arriba, el poderío es indiscutible con Victor Osimhen y Benjamin Sesko, dos delanteros que han movido millones en el mercado y que simbolizan el gran golpe de selecciones como Nigeria. Un once que deja claro que el Mundial no siempre reúne a todos los mejores… y que, como reconocían en el programa, “podría dar guerra a cualquiera”.
Así quedaría el once
Gigi Donnarumma (Italia, 45M)
Andrei Ratiu (Rumanía, 18M) - Ilya Zavarnyi (Ucrania, 45M) - Alessandro Bastoni (Italia, 70M) - David Hancko (Eslovaquia, 35M)
Bryan Mbeumo (Camerún, 80M) - Morten Hjulmand (Dinamarca, 45M) - Dominik Szoboszlai (Hungría, 100M) - Khvicha Kvaratskhelia (Georgia, 90M)
Victor Oshimen (Nigeria, 75M) - Benjamin Sesko (Eslovenia, 65M)



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