RADIO
Radio MARCA

Qué comer para rendir en la nieve y evitar la fatiga al esquiar

El frío, la altitud y las horas de esfuerzo continuo ponen a prueba al cuerpo más de lo que parece. Una planificación adecuada antes, durante y después de la jornada marca la diferencia entre disfrutar del esquí o terminar agotado.

Paradas durante una jornada de esquí
Paradas durante una jornada de esquí
Actualizado

Esquiar es mucho más que deslizarse por la nieve. Requiere fuerza, coordinación, resistencia, concentración… y también una buena planificación nutricional. En Cuídate, la nutricionista Leticia Garnica lo resume con una comparación muy clara: salir a esquiar sin pensar qué comes es como lanzarte por una pista negra con el material mal preparado.

La alimentación influye directamente en cómo rindes en la montaña, en cómo responden tus piernas y en cómo te recuperas para el día siguiente. Y no, no se trata de comer más, sino de comer mejor y en el momento adecuado.

El error más común en la nieve: “ya comeré algo allí”

En muchos viajes de esquí, la nutrición queda en segundo plano. Desayunos pobres, comidas improvisadas, horas y horas en pistas sin repostar energía y cenas copiosas “para compensar” el desgaste del día.

El resultado suele ser bastante previsible: bajones de energía a media mañana, piernas que dejan de responder, falta de concentración, mayor riesgo de lesiones y una recuperación peor para la siguiente jornada. Además, el frío y la altitud aumentan el gasto energético, aunque no siempre se perciba. El cuerpo necesita combustible de calidad, no solo calorías rápidas.

Comer para rendir (y disfrutar), no para sobrevivir

Según explica Leticia Garnica, una buena estrategia nutricional en la nieve permite mantener niveles estables de energía, retrasar la fatiga muscular, mejorar el rendimiento técnico y recuperarse mejor entre días de esquí. Todo eso se traduce en algo clave: disfrutar más de la experiencia.

No hace falta una alimentación perfecta ni complicada, pero sí un mínimo de planificación con sentido común: qué comes antes de esquiar, qué llevas en la mochila y cómo organizas el resto del día.

Qué no debería faltar en un día de esquí

Hay tres pilares básicos que no pueden fallar en la montaña:

  1. Hidratos de carbono, como principal fuente de energía en pista.
  2. Proteínas, fundamentales para cuidar el músculo y favorecer la recuperación.

Pequeños snacks bien elegidos, una comida equilibrada y una cena pensada para recuperar marcan una diferencia enorme en cómo te sientes al final del día… y al empezar el siguiente.

La nutrición, recuerda la experta, también forma parte del material. Igual que revisas los esquís, ajustas las botas o eliges la ropa adecuada, no deberías dejar la alimentación al azar.

Si este invierno vas a la nieve, el mensaje es claro: come para rendir, no para sobrevivir.

Leticia Garnica

Dietista y nutricionista

Radio Qué es la propiocepción y por qué es clave para mejorar el rendimiento y prevenir lesiones en corredores
Radio Fontán, Nuevos Vicios y la energía del ‘Paralelo Tour’: “Estamos preparando el mejor directo que hemos hecho nunca”
Radio El cine también compite en invierno

Comentarios

Danos tu opinión