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Helmut Marko es polémico hasta cuando ya no está en la F1, al menos oficialmente. El asesor de Red Bulldejó la escuadra de las bebidas energéticas a la conclusión de la última carrera del curso, en Abu Dabi, pero sigue ofreciendo entrevistas en las que mantiene su lengua afilada y se permite airear asuntos internos de la formación centroeuropea.
La última en De Limburger. Allí se despacha a gusto contra Christian Horner, el que fuera director del conjunto del que él formaba parte. Hasta llega a asegurar que si hubieran echado al británico meses antes, el desenlace del campeonato habría sido otro. "Teníamos que hacer algo porque el rendimiento en pista no estaba ahí. Si lo hubiésemos hecho antes, habríamos sido más rápidos en pista este año y Max habría sido campeón del mundo. Estoy absolutamente convencido de ello"
Juegos sucios
El veterano dirigente llega a acusar al inglés, y a su entorno, de "juegos sucios" para provocar que le sancionaran. Todo por aquellas palabras respecto al mexicano Checo Pérez en las que había tintes racistas. "¿Recuerdas cuando en la etapa de Sergio Pérez se dijo que yo había afirmado que los mexicanos estaban menos concentrados que los holandeses o los alemanes? Eso fue inventado, quizá por ellos. Igual que cuando dije que el desarrollo de nuestro motor no iba bien y que íbamos a perder a Ford. Yo nunca dije eso", proclama.
Marko desvela que le salvó... Verstappen. "Horner quería utilizarlo para suspenderme, pero porque Max entró en escena en Yeda, eso no sucedió. Con mayor frecuencia, fuimos capaces de demostrar que Horner estaba mintiendo en todo y una vez que Chalerm se dio cuenta también, reconsideró su punto de vista", confiesa.
El final de Mateschitz
Chalerm es Chalerm Yoovidhya, el principal accionista de la firma de bebidas, junto con Dietrich Mateschitz, el amigo de Helmut, quien saca a la luz una conversación con Horner. "Eso es lo que siempre se ha descrito en los medios, pero nunca fue nada personal. Junto con Didi (Mateschitz), fundé Red Bull Racing en 2005. Nombramos a Horner jefe y yo estaba ahí como supervisor. Básicamente, el poder estaba siempre en Austria, nosotros decidimos. Recuerdo una fiesta previa al Gran Premio de Austria de 2022, Didi estaba ahí, pero no en buen estado. Christian vino a mí y me dijo: 'No acabará el año'", evoca.
El ejecutivo no oculta la guerra interna. "A partir de ese momento, comenzó a ganarse la confianza de Chalerm Yoovidhya. Cuando Didi falleció más tarde ese mismo año, hizo todo lo posible por hacerse con el control con el apoyo de Yoovidhya. Yo hice todo lo que pude en nombre de Austria para evitarlo", suelta.


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