Todo lo que no fuese ganar ante Gil Vicente, equipo revelación este curso en Portugal, suponía despedirse del título para un Benfica que se puso 'gallito' y se volvió a Lisboa con los tres puntos (1-2) en el bolsillo para seguir a la estela de Oporto y Sporting CP.
Con Benfica eliminado de la Taça y de Champions, Mourinho dispuso un once tremendamente reconocible visitar Barcelos. No es para menos, ya que aquí tan sólo han ganado Oporto y Tondela. Ahora bien, más allá de la entrada de António Silva por Tomás Araújo en el eje de la zaga, la gran novedad estuvo en la presencia de un Gianluca Prestianni que quiere comenzar a pasar página.
Lo cierto es que le costó entrar en ritmo de partido a Benfica. Incluso, hubo fases en las que les costó bastante recuperar la posesión ante un Gil Vicente que, eso sí, mostró mejores intenciones que amenaza real. Apenas tuvo que intervenir Trubin a los dos minutos para repeler un disparo lejano de Agustín Moreira.
Tampoco generó en exceso Benfica, que volcó la mayor parte de sus ataques por el costado derecho que ocupaban Dedic y Prestianni. Desde ese sector nacieron dos grandes envíos en favor de Rafa Silva y Schjelderup que, sin embargo, no acabaron en gol. El primero fue blocado por Lucao y el segundo bloqueado por Zé Carlos.
Al final, tuvieron que acabar recurriendo al balón parado para desequilibrar el marcador en el 35' y marcharse al descanso arriba en el marcador. La puso Aursnes desde el banderín de córner, cabeceó António Silva en el corazón y tocó con lo justo Pavlidis para anotar su gol número 21 en Liga para seguir de cerca a Luis Suárez.
La segunda parte arrancó atropellada para Benfica con la lesión sufrida por Aursnes, que tuvo que dejar su sitio a Enzo Barrenechea, ex del Valencia, en la sala de máquinas. Aprovechó Gil Vicente el desconcierto para igualar en una acción que nació en un saque de banda. La puso atrás Santi García y se anticipó en el primer palo Héctor Hernández. Ya son siete -cinco en 2026- los goles que ha generado en canterano del Getafe.
El estropicio pudo ser todavía mayor. La zaga bloqueó un remate del propio Santi García en área pequeña y Trubin se estiró para repeler un 'cabezazo' de Héctor Hernández a la salida de un córner. Lo pasó mal Benfica, que no despertó hasta que, pasada la hora de partido, Pavlidis no llegó a embocar un envío tenso de Schjelderup.
El extremo noruego, revitalizado en las últimas semanas cuando tenía medio pie fuera en invierno, se cargó el equipo a la espalda y volvió a poner por delante a Benfica en el 72', Recogió un balón suelto en el área tras un intento de escorpión de Rafa Silva y 'fusiló' con la zurda por el primer palo. Su celebración, tapándose la boca, dará que hablar.
Lo intentó Gil Vicente hasta el final. Se reclamó un penalti por mano de Dahl a falta de 10' y, en los últimos compases, Trubin voló para detener un 'cañonazo' de Konan. Sufrió Benfica. Pero era vital volverse a casa con el triunfo y, mientras mantienen su condición de invictos, siguen metidos en la pelea por el título.
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