Todo es posible en una competición tan caprichosa e imprevisible como la Segunda. El Eibar es el mejor local de la categoría y en Ipurua ha sumado el 72% del botín que acumula en el casillero. Los hombres de Beñat San José han logrado 40 de los 54 puntos que se han jugado en su estadio con un balance de 12 victorias, 4 empates y sólo 2 derrotas. Lo curioso es que los dos únicos tropiezos han llegado ante Zaragoza y Cultural, dos equipos que están en zona de descenso.
De ahí que la visita de este domingo del Huesca, otro equipo que se encuentra en la zona de peligro, sirva como aviso a navegantes. No hay partido sencillo en esta categoría y los armeros se preparan para otro partido de máxima dificultad. Sólo así serán capaces de poder sacarlo adelante. Las dos experiencias negativas vividas esta temporada ante Cultural y Zaragoza deben ayudar a mentalizar tanto a plantilla como afición de la exigencia del encuentro.
Es vital ganar en casa al Huesca
Hacer bueno el punto sumado el lunes en Valladolid pasa por vencer al Huesca y seguir con su inmaculada trayectoria en Ipurua. De hecho, desde la derrota ante el conjunto leonés, el Eibar ha hecho 25 puntos de 27 posibles, con 8 triunfos y un empate. Números sobresalientes que sumados a la reacción a domicilio le han permitido soñar con objetivos que hace unos meses eran ciencia ficción. Hacer realidad el sueño del playoffs pasa por ganar mucho de aquí al final de curso. Empezando por el domingo.
Ganar al Huesca le mantendría en la pelea y elevaría a 43 los puntos logrados en Ipurua, lo que le situaría a tan sólo 4 puntos de la mejor temporada de su historia como local, que se produjo hace cinco años en la primera campaña tras el descenso en la que sumó 47 puntos. Pero más allá de récords y objetivos a largo plazo, los pupilos de San José quieren disfrutar del día a día y mirar sólo en el siguiente partido. Todas las estadísticas están a su favor este domingo ante el Huesca y por eso habrá que activar todos los sentidos.


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