Entrevista a Marcelino: "Todos los entrenadores nos adaptamos a los futbolistas, muchas veces en contra de nuestra voluntad" | Calendario de Adviento de www.decoratingmart.com

"Todos los entrenadores nos adaptamos a los futbolistas, muchas veces en contra de nuestra voluntad"

Marcelino:

"Todos los entrenadores nos adaptamos a los futbolistas..."

Después de un doble disgusto en Champions y Copa, Marcelino García Toral (Careñes, Asturias, 1965) se centra en el reto de clasificar al Villarreal para la máxima competición continental por segunda temporada consecutiva. Los años en el banquillo le han ayudado a relativizar algunos golpes, pero sin aflojar la tuerca de la exigencia. El Barcelona cierra este domingo (La Cerámica, 16:15 horas) un magnífico año 2025 del submarino. El técnico asturiano es prudente con las aspiraciones de lo que queda de temporada, aunque sus números en Liga -35 puntos en 15 partidos, dos derrotas, 31 goles marcados y solo 13 encajados- inviten a soñar.

"Sentí la muerte muy cerca, el 23 de diciembre es mi segundo cumpleaños"

Fernando Álvarez
por Fernando Álvarez

PREGUNTA. ¿De qué dato se siente más orgulloso del Villarreal en Liga?

RESPUESTA. No estoy especialmente feliz por un dato sino por las sensaciones que transmite el equipo, por cómo compite y porque nos hace disfrutar de cada entrenamiento. Esa buena actitud que tienen los jugadores te lleva a sumar mucho en Liga. Me parece que son unos números excepcionales, creo que los mejores en toda la historia del Villarreal, y a la vez compitiendo en Champions. Eso aumenta muchísimo la dificultad por experiencias anteriores tanto del Villarreal como del resto de equipos de la Liga sin contar los tres grandes.

P. Pero hay un Villarreal en la Liga y otro, en la Champions.

R. En Champions no hemos tenido el rendimiento esperado en cuanto a resultados. Estuvimos en muchos partidos muy cerca, pero no lo logramos. Igual que a lo mejor en la Liga, ha habido partidos que pudimos no ganar y ganamos. Son circunstancias del juego, cuando existe igualdad, que los detalles te llevan hacia la victoria o hacia la derrota. Estoy convencido de que cómo competimos en Champions nos está ayudando a sumar muchos puntos en Liga.

P. Su récord en una primera vuelta son 40 puntos, creo, en el Valencia, que lo podría batir en el Villarreal.

R. No sé, no soy mucho de datos, de 'hemos conseguido esto en uno u otro equipo'. Además, esos datos son gracias a un grupo de trabajo y a los futbolistas, que son los que ganan los partidos. El éxito de los entrenadores no lo garantiza su trabajo sino el rendimiento de los futbolistas y la suma de victorias. Si llegamos a 40 puntos o si ahora tenemos 35 no es mérito de Marcelino. Marcelino está ahí en ese camino.

El éxito del entrenador no lo garantiza su trabajo sino el rendimiento de los futbolistas. Si tenemos 35 puntos no es mérito de Marcelino. Marcelino está ahí en ese camino

P. Este domingo llega el Barcelona. De todo su potencial, ¿qué es lo que más le sorprende?

R. A mí del Barça no me sorprende nada. Podría sorprendernos la temporada pasada, al inicio. El cambio de idea de juego que tuvo, cuando a ese llamado 'gen Barça', su entrenador le fue sumando otros conceptos, tanto ofensivos como defensivos. Es un equipo que siempre va por la victoria, que le da igual el minuto uno que el noventa, juega igual. No depende nunca del resultado, sino del balón. Y a partir de ahí tiene juego de asociación, pero con altísimo y eficaz juego de profundidad. Tiene juego de riesgo, porque arriesgan permanentemente cuando no tienen el balón.

P. Afrontan este partido con dos jugadores en la Copa África, varios lesionados y tras caer de la Champions y de la Copa. ¿Cómo se levanta la moral a la tropa?

R. Cada partido es una historia diferente. Está muy bien hablar de estados de ánimo. Son frases que quedan muy bien, a veces excusas. Lo importante son las dinámicas, las trayectorias. Y dentro de las trayectorias siempre va a haber momentos de máximo esplendor y momentos de más dificultad. Y nosotros ahora estamos pasando por momentos de dificultad porque hemos perdido contundencia en las áreas. Pero a mí el equipo me transmite muchas cosas positivas. En estas dos eliminatorias de Copa tiramos más de 60 veces a portería y solamente metimos dos goles. La primera eliminatoria la pasamos por penaltis. Esta última porque el rival chutó dos veces y nosotros no fuimos eficaces. No tengo nada que recriminar a mis futbolistas.

P. En su rueda de prensa posterior a la eliminación de Champions, contra el Copenhague lo noté especialmente hundido, casi tocado personalmente.

R. Iniciamos la Champions con muchísima ilusión, aunque sabíamos que iba a ser muy difícil por la entidad de los rivales y por cómo nos había venido el calendario. En todos los partidos, salvo el del City, en el que también hicimos una segunda parte extraordinaria, nos pasó algo: un accidente, un error, falta de acierto... Y contra el Copenhague dices: 'Tenemos que ganar por orgullo. Porque lo merecemos. Y en el segundo 40 nos mete un gol. Empatamos. Al minuto de empatar, nos meten el segundo. Remamos y volvemos a empatar. Tenemos ocasiones para ganar y de un rebote te meten el tercero. El futbolista a lo mejor piensa en lo inmediato. El entrenador piensa en el proceso. Y dices, jolín, ¿tantas situaciones adversas en tantos partidos es normal? Pues no. En ese momento de frustración sientes impotencia. Y dices, ¿cómo? ¿Ni un partido tuvimos un detalle a favor habiendo sido merecedores, en varios de ellos de haber sumado resultados bastante diferentes? Estaba triste y chafado porque creía que no era justo, sobre todo con los futbolistas, por el esfuerzo y nivel competitivo que habían demostrado.

Del Barça no me sorprende nada; juega igual en el minuto uno que en el 90. No depende del resultado sino del balón

P. ¿Cómo va a gestionar tantos grandes futbolistas y tantos egos con solo una competición?

R. No creo que nosotros tengamos muchos egos. Tenemos una parte amplia de la plantilla, más del 50%, que los conocía desde la temporada pasada. Y los que son nuevos, saben cómo hemos actuado hasta ahora, que no ha habido un equipo de Champions ni un equipo de Liga. Para mí, lo difícil es cuando tienes un futbolista en ese puesto y sabe que él es titular. Y cuando se acumulan las semanas y sabe que es titular. Eso sí que es difícil de gestionar para el entrenador. Porque tiene que intentar optimizar el rendimiento de ese jugador por el beneficio del equipo.

P. ¿Cree que el fútbol de posesión, lo que algunos llaman tiki-taka, empieza a pasar de moda y ahora se ve mucha más presión y velocidad?

R. No me gusta poner estereotipos al fútbol cuando es tan diverso y eres competitivo de tantas formas diferentes. Cuando le llamamos el tiki-taka normalmente se define porque hay estilos ganadores. Y aquel estilo del Barça nos enamoraba a todos. Pero la selección campeona del mundo y de Europa tampoco era tan tiki-taka, sino que ganábamos con resultados justos. Teníamos extraordinarios futbolistas. Ocho o nueve jugaban en el mismo equipo, el Barça, y eso les daba un estilo. Y el resto de jugadores, también. Ahora creo que hay una mezcla de eso. Como hablábamos anteriormente, el Barça ha añadido. Y el City ha añadido. Y los grandes equipos, que tienen posesiones de balón con porcentajes altos, han añadido variantes al juego.

P. ¿En qué nota más la evolución del juego o esos 'añadidos'?

R. Ahora el fútbol es muy físico. Y el talento, si no te adaptas al ritmo que te exige la competición, no lo puedes exponer mucho tiempo en el terreno de juego. Pero luego hay variantes. Todos los entrenadores buscamos el estilo, o el concepto ofensivo o defensivo que, adaptado a los jugadores que tenemos, te lleva a la victoria.

Está muy bien hablar de estados de ánimo, son frases que quedan muy bien; a veces, excusas

"Mi madre de 89 años ve todos los partidos. A veces le digo: Anda mamá, calla ya, que pareces entrenadora"

P. ¿El entrenador debe adaptarse al futbolista?

R. Todos los entrenadores tenemos en la mente un criterio. Pero es lógico que lo vayamos adaptando a los jugadores. Y en mi caso, yo diría más, en contra de nuestra voluntad. Pero siempre tiene que haber un entendimiento común. ¿Cómo el futbolista se siente fiable? El entrenador no puede proponerle que haga todo lo contrario o cerrarlo a lo que tú piensas si ese jugador no se siente estable y seguro de lo que hace.

P. ¿Habla con los jugadores para 'consensuar' aspectos del juego?

R. Sí, lo hablo con ellos a nivel individual, lo hablo a nivel colectivo. Primero analizamos. Después del análisis, los datos y la percepción visual nos dicen dónde somos más competitivos y dónde más eficaces. Y en función de eso, adaptamos una idea.

P. Tiene muchos años de experiencia, un cuerpo técnico amplio, pero supervisa y corrige los entrenamientos y la preparación de los partidos. Si llega a casa con el chándal puesto su familia sabe que el trabajo no ha terminado.

R. No me gusta el trabajo a medias. Siempre intento dominar situaciones de juego que pueden ocurrir en un partido de fútbol, favorables o desfavorables, para dar soluciones. Y la solución viene desde el análisis, no de la improvisación. Puede haber entrenadores muy brillantes, que la improvisación los lleva a tomar decisiones correctas. Yo creo que los buenos entrenadores toman decisiones correctas porque ven bien el juego, lo analizan y tienen conocimiento de lo que puede suceder, además de una metodología de trabajo.

No creo que tengamos muchos egos en la plantilla del Villarreal

P. El Villarreal es un club modélico, con una gestión profesional, que acaba de aprobar un presupuesto de 215 millones. Imagino el disgusto de los jefes en noches como la de Copenhague o ante el Racing ¿Cómo es la relación con la familia Roig y cómo le 'aprietan'?

R. Es una relación de amistad y de respeto. Nos conocemos lo suficiente, no somos nuevos colaboradores. Antes éramos, en lo fundamental, en la forma de pensar y en los valores profesionales y personales, muy iguales. En las formas, diría que antes éramos un poco más punzantes. Ahora somos más pausados. Pero esta familia ha hecho de la nada un extraordinario club, magnificado por su gestión; si no, sería imposible, porque hay que aunar esfuerzo y gestión económica con mentalidad deportiva, ganadora. Nos hemos adaptado bien a esas exigencias, sabiendo que ellos quieren que nosotros ganemos siempre, que yo también quiero ganar siempre. Y que yo desde el punto de vista deportivo quizás encuentre unas explicaciones a las cosas bien hechas y a las menos bien hechas y ellos, otras. Pero siempre hay coherencia, que es muy importante.

P. ¿Es Villarreal una plaza cómoda para el futbolista? Porque la exigencia llega desde dentro del club. Pero, quizá por la dimensión de la ciudad y del entorno, no hay tanta presión ambiental desde fuera.

R. Yo no utilizaría la palabra cómodo, porque comodidad indica desgana, un poco de 'me da igual'. Sí creo que hay menos exigencia en determinados momentos que, por ejemplo, en Sevilla, en Valencia, en Bilbao, ¿por qué? Porque hay grandísimas ciudades, de casi un millón de habitantes, con aficiones más grandes en número y también a nivel mediático va en consonancia con todo eso. Pero que haya una exigencia mayor y diferente no quiere decir que este sea un lugar cómodo. No es un lugar cómodo porque la propiedad quiere ganar y ganar y ganar. Y para mantener un equipo luchando con todos estos o siendo superiores a ellos, como sucede en la mayoría de las temporadas, tiene que haber una exigencia. Para mí, independientemente de que haya más o menos exigencia, lo importante es la gestión y lo que la propiedad transmite.

Ahora el fútbol es muy físico. Si no te adaptas al ritmo, no puedes exponer el talento mucho tiempo

P. ¿Cambió su forma de relacionarse con los jugadores en Bilbao, como que se fue relajando porque se encontró con un vestuario diferente?

R. Más que relajando, vas dando respuestas a situaciones de forma diferente, menos apasionada y más paciente. En Bilbao fue el vestuario, tengo que decirlo porque así lo siento, más dócil, más entregado. Es que ese vestuario es diferente a todos los demás. Allí hay una misma cultura, hay muchos jugadores que se conocen desde niños, que convivieron su crecimiento, su formación, su madurez con sus familias y que tienen interiorizada una filosofía y una pasión. Y eso es común en el 90%. En el Villarreal tenemos jugadores de 13 nacionalidades diferentes. Por eso una diversidad tan grande.

Allí no hay diversidad. Allí hay jugadores que tienen una forma de ser y otros, otra. Pero todos tienen una idea común: el Athletic. Y esa pasión por esa idea, que se convierte en su profesión, es un plus. Y en las relaciones humanas te da una sencillez enorme. Alguna vez lo he dicho. En el resto de los equipos que he dirigido, tienes que tomar soluciones para cohesionar. En el Athletic tienes que tomar decisiones para no descohesionar. Hay una diferencia muy grande. Y por eso creo que es más sencillo dirigir al Athletic.

P. ¿Y cómo lo hace con 13 nacionalidades diferentes? Dice que no ve egos en el vestuario del Villarreal.

R. No los veo. Además, creo que reflejamos en el campo que actuamos como equipo en todas las fases del juego. Hay jugadores con unas características o con otras y que tienen una implicación mayor o menor en una fase del juego concreta. Pero no se desconectan en una de las fases. Eso indica que tienen un pensamiento común de equipo. Y entrenando, también lo veo. Intentamos con nuestra forma de actuar, con nuestras decisiones, que también ellos lo perciban. Y ellos lo van aceptando. Seguro que todos quieren jugar.

Para mí, el gran éxito del Villarreal esta temporada, sobre todo a nivel competitivo, con puntuaciones muy diferentes, pero siempre compitiendo, es que los jugadores perciben que la calidad de los minutos está por delante de la cantidad de los minutos. Si somos capaces de mantener y potenciar ese pensamiento, nuestra segunda vuelta va a ser muy buena.

La familia Roig ha hecho de la nada un extraordinario club, magnificado por su gestión

"El Villarreal no es un lugar cómodo porque la propiedad quiere ganar y ganar y ganar"

P. Su madre, Raquel Toral, intenta no perderse ningún partido.

R. Cumplió 89 años hace poco. Los ve en La Cerámica siempre que puede, salvo que haya un horario y una climatología adversa. Yo creo que los ve todos. En la televisión, los de fuera, con los que sufre mucho; y los de casa, en el campo. Este no lo va a ver porque se fueron [su madre y su mujer] para Asturias. Lo verá por la televisión.

P. Y le hará la crítica cuando se encuentre con ella el lunes. ¿Entiende de fútbol?

R. Entiende mucho. Yo creo que entiende. Además, habla de fútbol. Y a veces yo le digo: anda mamá, calla ya, porque pareces entrenadora. Del partido no solemos hablar mucho. Si hemos ganado, estamos alegres; y si hemos perdido, tristes.

P. ¿De los árbitros?

R. Yo prácticamente nada. Creo que mi madre a veces un poquito más.

P. En 2017 sufrió un grave accidente de tráfico regresando en coche a Asturias con su mujer y su madre. ¿Se toma el 23 de diciembre como un segundo cumpleaños?

R. Yo sí que me lo tomo casi como un segundo cumpleaños, sí, nos lo tomamos. ¿Por qué? Porque es que tuvimos... yo sentí la muerte muy cerca...

P. ¿Se sigue emocionando?

R. Un poco. Pero no, tranquilo que pasa. Es así, vas tranquilamente para casa a vivir la Navidad con la familia y los amigos y sucede esto, que nos puede suceder a cualquiera. Tienes un accidente, te cruza un jabalí y hay un proceso hasta la finalización de esa situación y en el que te da tiempo, a mí me dio tiempo a pensar en que no sabía lo que ocurría ahí. Era de noche, saltó el airbag y no sabes lo que hay delante. Hasta que para el coche no sabes qué va a pasar. Te emociona, pero a la vez tienes que dar gracias a Dios. Estamos aquí y por eso lo celebramos a veces como un segundo cumpleaños.

El éxito del Villarreal esta temporada es que los jugadores perciben que la calidad de los minutos está por delante de la cantidad de los minutos

Redacción:
Fernando Álvarez
Diseño / Maquetación
Emilio Alcalde - Raúl Escudero - MARCANIT
FOTOGRAFÍAS:
Alberto Ibáñez - MARCA
VÍDEO:
Alberto Ibáñez - MARCA