P. ¿Qué rasgo de su personalidad puede con todos los demás? Cuando se propone una cosa, y hay un rasgo de su personalidad que al final lo tira todo por tierra o se impone a todo.
R. No lo sé, yo siempre pienso que estas cosas es mejor que las juzguen los demás, me parece difícil juzgarte a ti mismo o a tu carácter. Lo que si te puedo decir es que yo me considero alguien tranquilo y seguramente los que me conocen estarán de acuerdo. Me gusta pensar las cosas bien y supongo que este deporte me ha hecho ser muy analítico.
P. ¿Cree que Ferrari le echa un poco de menos?, ¿Quizá la afición, pero también los que fueron sus compañeros?
R. Bueno, creo que esa pregunta no la puedo responder yo. Ya no estoy allí en el día a día, asi que a nivel laboral no te puedo decir cómo están trabajando y si me echan de menos o no. A nivel más sentimental, pues me gustaría pensar que dejé una buena impresión en mis compañeros de trabajo y en los Tifosi. Fueron cuatro años muy intensos y he dejado grandes amigos y profesionales allí. Pero, insisto, eso lo tendrías que preguntar a ellos.
P. A los que le ven como un privilegiado con una vida muy fácil, ¿qué les diría?
R. Yo me considero un privilegiado y no lo escondo. Tengo la grandísima suerte de dedicarme a lo que más me gusta y he conseguido llegar al máximo exponente de mi deporte. Ya solo por eso, tengo una vida que jamás hubiese soñado. Así que sí, me considero un privilegiado.
P. Pero el lado oscuro no se ve, ¿verdad?
R. El lado oscuro como dices tú igual se ve menos. No se veía cuando competía en karting, ni cuando estaba en categorías inferiores, ni los primeros años de la Fórmula 1, ni se ve ahora realmente. Detrás de todo lo que salta a primera vista hay muchísimo esfuerzo y sacrificio. Y luego está la parte mental. Todos las personas, deportistas de élite o no, tenemos nuestras dudas, nuestros problemas, nuestras dificultades a lo largo de la vida. Y tú no sabes, por muy bien que le esté yendo a uno, lo mal que lo puede estar pasando a nivel mental, sentimental o físico. Como decía antes, soy un privilegiado, pero no diría que la vida de un piloto es una vida fácil ni mucho menos.
P. Cuando corregía a su padre el día que probó el Fórmula 1 en Barcelona (2006), ¿usted se veía allí pilotando algún día?
R. Es algo que sucedió hace 20 años, ¿no? En 2005 o 2006 es cuando vi a mi padre pilotar el F1 de Fernando y 10 años más tarde, en 2015, era yo el que estaba en la parrilla de salida del Gran Premio de España con un Toro Roso. Y me acuerdo que en ese momento de estar ahí, quinto en parrilla, en mi primer Gran Premio de casa, que ya me dirás tú que hacía yo ahí entre las cinco primeras posiciones... me acuerdo de pensar en aquel día con mi padre y de soltar una sonrisa. Esas cosas se quedan contigo para siempre.
P. MARCA habló aquel día con sus hermanas y ellas le veían allí quinto y tampoco se lo acababan de creer, les parecía casi como un cuento.
R. Hombre, porque me habían visto desde pequeño luchar por estar ahí y creo que a todos en mi casa nos parecía algo casi surrealista. Llegar a Fórmula 1 siempre crees que es un sueño que difícilmente se vaya a cumplir y luego estar ahí, yo en parrilla y ellas en el Paddock por primera vez, te impacta.
P. ¿Cuándo se ve campeón del mundo? Dígame un año.
R. Me da igual cuándo, yo lo que quiero es serlo. Me da igual serlo con 40, que con 34, que con 36. Creo que el momento de luchar por tu primer mundial, si te llega, que es mucho decir, puede ser en diferentes momentos de tu carrera. Este año le ha llegado la oportunidad a Lando y a Piastri. Tienes que estar en el momento adecuado en el coche adecuado y por supuesto estar listo para pelearlo. A mí, mientras que llegue, me da igual cuándo. Estoy dispuesto a esperar lo que haga falta con tal de poder pelear por ser campeón.
P. ¿El 2-0 sobre Hamilton en podios le satisface?
R. No, me satisfacen mis dos podios. No me satisface para nada el mal de otro. Me satisface el que yo haya conseguido dos podios con Williams en Bakú y en Qatar, y otro más en la Sprint de Austin y me satisface hacerlo cuando el año pasado había muchas dudas de poder lograrlo. Cuando anuncié que me iba a Williams, sentía que algunas personas lo sentían por mí. Era una sensación un poco rara. Algunos periodistas, las redes sociales, no sé, yo no lo veía así. Para mí era un capítulo nuevo, otra oportunidad, y cuando llegué aquí al paddock el martes del test de Abu Dhabi 2024, vestido con un casco y un mono blancos y me subí al Williams y me puse a trabajar, solo pensaba en el futuro. No en el pasado.
Al final mira, este año me han ido las cosas bien como creía que me podían ir y eso es lo que más me satisface.