La tensión volvió a escalar este martes en el Congreso de los Diputados después de que la diputada de Ione Belarra presentara una queja formal ante la Mesa al acusar a la parlamentaria de Vox María Caridad Mejías de llamarla “viciosa” cuando se dirigía a su escaño durante el debate de una iniciativa sobre salud sexual.
Belarra ha solicitado que se adopten “las medidas adecuadas” para reprobar esa conducta. Por su parte, Vox ha pedido que se retiren del diario de sesiones las acusaciones vertidas por la líder de Podemos contra el partido de Santiago Abascal, al que calificó de “racista” y de “defender a pederastas”. El cruce de reproches ha elevado la crispación en una sesión ya marcada por el choque ideológico.
La propuesta: blindar la educación sexual en las aulas
El enfrentamiento se produjo durante el debate de una proposición no de ley impulsada por Podemos para reformar la ley de salud sexual y reproductiva con el objetivo de “blindar” la educación sexual en los centros educativos.
Belarra defendió que la educación sexual es “libertad” y propuso financiar su implantación intensiva y obligatoria mediante un mayor gravamen a plataformas digitales que, según afirmó, “extienden el odio y el machismo”. A su juicio, esta formación es clave para prevenir embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y agresiones.
Desde el PSOE respaldaron el fondo de la iniciativa, aunque recordaron que la ley ya contempla este contenido y que el reto es garantizar su cumplimiento efectivo en las aulas. El PP criticó que la propuesta no aporta novedades y defendió el derecho de los padres a decidir sobre la formación de sus hijos. Vox, por su parte, la tildó de intento de “adoctrinamiento”.
ERC y Sumar apoyaron el debate, mientras que JxCat, PNV y EH Bildu coincidieron en el fondo pero cuestionaron el posible encaje competencial.


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