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Federer contra todos

Por Fernando Carreño

Aunque es costumbre señalar que el primer Grand Slam tenístico del año se presenta sin favoritos claros dado el descanso invernal, el tiempo necesario para ponerse a punto y todos esos tópicos que suelen decirse, el caso es que el de 2006 sí que tiene un favorito claro, y muy claro: Roger Federer. El número uno de los dos últimos años tuvo el año pasado un único tropiezo, la derrota en la final del Masters ante Nalbandian, pero en el resto, su trayectoria fue impecable. Y al haber comenzado el año ganando en su primer torneo, poca duda hay de que ha comenzado el año en la misma línea del anterior.

Entonces llegó a once títulos con sólo tres derrotas encajadas en más de noventa partidos. No sabemos si este año llegará a tanto, pero todo lo que no sea un triunfo suyo en Australia será sorpresa.
Entre los llamados a hacerle sombra no estará, como sabemos, Rafael Nadal, pero aunque eso hace a la 'tropa' de enemigos menos nutrida, no la resta demasiado potencial. Estará un Lleyton Hewitt que hace tiempo que dejó atrás su lesión y quiere brillar ante su público; un Roddick que querrá resarcirse de un año gris; un Safin que también debería estar recuperado y le derrotó el año pasado; un Ljubicic que también ha empezado el año al gran tren que acabó el anterior... Y otros 123 jugadores, algunos con más opciones y otros con menos, pero recordemos que en el tenis masculino no es impensable que el 100º le gane al primero, aunque sea Roger Federer.
El torneo femenino está mucho más abierto.

El año pasado ninguna jugadora repitió victoria en Grand Slam y la número uno, Davenport, no ganó ninguno. Por lo tanto, podemos asumir que Venus y Serena Williams, que Justine Henin y Kim Clijsters, que Sharapova, Myskina, Dementieva, Mauresmo y la misma Davenport parten práctico pie de igualdad para optar al primer título, que no es de esperar que en este caso, y dada la actual igualdad en la cabeza del tenis femenino, marque la temporada.
Al margen, el retorno de Hingis a uno de los escenarios donde consiguió sus mayores éxitos. A ella le toca demostrar que su vuelta no es anécdota, sino que puede incluirse de nuevo entre las grandes. Algo que a ellas, claro, no les hará mucha gracia.