|
Marat Safin, 73 en la Carrera de Campeones de la ATP, se exhibió
en la final del torneo Seat Godó y con un tenis perfecto hizo
trizas el sueño del español Juan Carlos Ferrero, a quien derrotó
fácilmente por 6-3, 6-3 y 6-4, en una hora y 43 minutos, para
inscribir por primera vez en el historial del clásico barcelonés
el nombre de un jugador ruso.
Safin se embolsó más de 26 millones de pesetas en premios, pero,
especialmente, se mostró satisfecho por haberse encontrado a sí
mismo como tenista, una semana después de haber cambiado de entrenador
y abandonado a su técnico de siempre (Rafael Mensua) por su compatriota
Andrei Chesnokov. Precisamente Safin dedicó después la victoria
a Mensua. "A él le estaré agradecido siempre, me entrenó desde
los 14 años y es como si fuera mi padre. Le doy todas las gracias
del mundo", comentó emocionado el ruso.
En la pista, Safin no reflejó en absoluto esa emoción. El suyo
fue un tenis maquinal, rayano a la perfección, un juego ante el
cual Ferrero no tuvo opción alguna, a pesar de que conocía a la
perfección el juego del moscovita, no en vano habían coincidido
multitud de horas de pista en Valencia, en donde ambos se había
entrenado juntos. Ferrero, que ascenderá a la octava plaza de
la Carrera de Campeones, no tuvo ni una sola ventaja sobre el
servicio de Safin. Un dato demoledor, especialmente al comprobar
cómo el moscovita finalizó el encuentro con 15 saques directo,
una estadística más que destacable para un partido en tierra batida.
Safin, gélido
En la primera manga, el español exhibió las armas que le
han llevado hasta la última ronda del Godó. Ferrero jugó con profundidad
y contundencia, pero Safin se mostró imperturbable en todo momento.
Con un juego fácil, una derecha demoledora, un revés certero y
un servicio inalcanzable para el valenciano, Safin fue minando
poco a poco la resistencia del español. Con el paso de los juegos
a Ferrero le costaba cada vez más mantener su servicio, mientras
que Safin lo resolvía con mayor comodidad, hasta que llegó el
séptimo juego en el que el moscovita rompió el saque de su rival
y cerró la primera manga (6-3) con un nueva ruptura en el noveno
tras aprovechar la cuarta bola de set de que dispuso. El segundo
capítulo fue similar.
Mientras Ferrero no encontraba soluciones para imponerse al metódico
Safin, el ruso iba sumando punto tras punto y encontrando respuestas
a todos los bretes en los que le ponía el español. "Fue como una
partida de ajedrez. Golpe por golpe, pum-pum. Todo calculado",
dijo después gráficamente Safin. De hecho, rompió en el sexto
juego (4-2) y mantuvo esta ventaja hasta el final de la manga
(6-3). Sin opciones, Ferrero no forzó nuevas situaciones. Buscó
respuestas en su juego, pero hoy no las encontró y cuando intentó
forzar la máquina ya era demasiado tarde, porque Safin ya tenía
una ruptura a su favor y no pasó ningún problema para ganar el
partido con un 6-4 en el tercer set tras una hora y 43 minutos
de juego.
El título es el segundo que consigue Marat Safin en su carrera
(Boston, 1999), mientras que Juan Carlos Ferrero, el exponente
del nuevo tenis español, es la segunda final que pierde este año,
porque además de la de hoy, ya había perdido en Dubai ante el
alemán Nicolas Kiefer.
|