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Manuel Malagón
Uno de los deportes en los que más proliferan estos ‘campeones rotos’ es en el boxeo. El primero de estos púgiles que alternó el éxito y el fracaso fue James J. Braddock, conocido como ‘Cinderella man’, que se arruinó a causa del ‘crack del 29’. Seis años después, Braddock recibió una oportunidad ante Max Baer que levantarÃa su carrera. Su caso mereció una pelÃcula que fue nominada a los ‘Oscar’ en tres categorÃas.
Otra historia que se llevó al cine fue la de Rubin ‘Huracán’ Carter, condenado a cadena perpetua por tres asesinatos en 1966 y liberado en 1985 tras demostrarse que todo habÃa sido un fallo judicial. Más recientes son los casos de Poli DÃaz y Mike Tyson. El español acabó en la ruina, debutando en el cine porno y vagando por los focos de la droga. El mismo púgil que un dÃa hizo que la afición española recobrara el interés por el boxeo con sus ocho campeonatos de Europa. El americano, que lo fue todo en el boxeo, fue a la cárcel acusado de violación y en la actualidad podrÃan caerle otros ocho años por posesión de drogas y conducción temeraria.
Más boxeadores en apuros fueron Joe Louis, arruinado en los cincuenta; Carlos Monzón, condenado a 11 años de prisión por lanzar a su mujer por un balcón y fallecido en 1995 en un accidente de tráfico; Urtain, que se suicidó en los noventa por deudas y problemas personales, o Héctor ‘Macho’ Camacho, detenido por robo en 2005.