Si
por Fran Villalobos
El mercado de invierno es un recurso que los clubes españoles suelen malgastar pero que en ocasiones ha demostrado ser un instrumento válido para modificar la marcha errada de un equipo. El caso más reseñable es el de Edgar Davids, que llegó a un Barça en ruinas en el invierno de 2004 para reconstruir su centro del campo y colocar la primera piedra del Barça que conocemos hoy. No es el único caso. El Athletic dio en la tecla hace un año sacando a Aduriz del Valladolid a mitad de temporada para conseguir los goles que necesitaba para quedarse en Primera, el Sevilla se hizo con cun central como Escudé a precio de saldo o el Cádiz, pese a no poder evitar el descenso, encontró en Lucas Lobos a un goleador que no tenÃa. Los fallos, como los del Madrid con Cassano, también han sido sonados, pero los aciertos o los errores del mercado invernal depende, como en el mercado veraniego, del buen ojo de los secretarios técnicos para fichar. La oferta de jugadores en enero es más reducida y la demanda de los clubes, en muchos casos, más acuciante. Los buenos compradores también deben saber encontrar un abrigo de calidad en las rebajas de enero.
No
por Enrique Bernaola
'No dejes para el invierno lo que puedas hacer en verano'. Un sabio consejo que, sin embargo, muchos equipos se empeñan en no llevar a cabo. Por estas fechas, resulta muy habitual ver cómo los equipos que peor tienen las cosas de cara al resto de la temporada, se agobian y les entran las prisas por fichar jugadores a modo de solución y, muchas veces, a cualquier precio. Resultan innumerables los casos de fichajes inútiles que se producen a mitad de Liga y que lo único que han venido a demostrar es un gasto innecesario de cara a intentar dirigir el rumbo de un equipo que deberÃa ahorrarse el dinero y esperar al verano para realizar una mejor preparación. Como caso más destacables de los últimos años, resulta obvio mencionar a jugadores como Gronkjaer (Atlético de Madrid), Maxi López (Barça), Gravesen y Cassano (Real Madrid) entre otros muchos. Y es que la solución no es fichar a todo correr. Las temporadas se planifican a partir del mes de enero y no en Navidad. Por eso, raramente un jugador puede ser la solución a un equipo en problemas que, más que fichar, lo que suele necesitar es motivación y confianza en sus jugadores.