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Fran Villalobos
Sueños rotos y armas de doble filo
Tras la llegada de
Marcelo se ha especulado con que el brasileño comience a jugar en el Castilla.
En las dos últimas décadas, por la pasarela de la Ciudad Deportiva del Real
Madrid han desfilado jovenes promesas extranjeras que nunca han triunfado
en el primer equipo. El caso más sangrante es el de Samuel Eto'o, descubierto
y malogrado por el conjunto blanco a partes iguales. Tras una ristra de
cesiones a Leganés, Espanyol y Mallorca, nadie fue capaz de apostar por
el talento del camerunés y se le abrió la puerta para fichar por el gran
enemigo. El resultado es de todos conocidos.
Otro de los casos más famosos es el del argentino Esteban Cambiasso, que llegó al Real Madrid cuando aún lucÃa una larga melena rubia siendo un chaval y ahora triunfa en el Inter después de un paso efÃmero por el Real Madrid. Antes de tener su oportunidad volvió de nuevo a su paÃs natal para foguearse en el River, pero ni con esas lo supo aprovechar el Real Madrid. Prefirió sacar dinero por su venta y seguir gastando en fichar a mediocentros de dudosa calidad como Gravesen y Pablo GarcÃa.
De Argentina también vio otra de las grandes promesas de la cantera blanca en la década de los 90 que terminó por diluirse. Juan Eduardo Esnaider, llamado a convertirse en el punta del primer equipo por muchos años, inició un camino sin retorno que le llevó a jugar en el Zaragoza, Atlético de Madrid y Espanyol.
El caso más reciente de jugador sudamericano que ha pasado por el Castilla y se ha marchado del club es el del lateral brasileño Luis Filipe, que llegó de la mano de su compatriota Vanderlei Luxemburgo y ahora engrosa las filas del Deportivo de la Coruña.
Portugal y Nigeria, apuestas perdidas
Ohen, Mutiu, Zeferino,
Tinaia, Agostinho... pasaron sin pena ni gloria por las categorÃas inferiores
del Real Madrid. Llegaron muy jovenes a la capital de España y nunca dieron
muestras de ser jugadores con el nivel suficiente para jugar en el primer
equipo.
En el caso de los españoles, también ha habido decepciones como la de Diego León, un jugador que apuntaba muy buenas maneras en todos los torneos infantiles y que ahora juega en una liga menor como la suiza defendiendo la camiseta del Grasshoppers. Las esperanzas se centran ahora en Lionel Frank o Fernando Guerrero, jugadores foráneos criados en la casa blanca y no importados como en épocas anteriores. Aún habrá que esperar para ver el resultado.