Aún no es un Real Madrid espectacular, pero con puro talento, basta para seguir con la ilusión con el único torneo que les queda con vida en la Temporada 2025-26: La Liga, donde vuelven a ganar, ahora ante Alavés (2-1) y de la mano de Kylian Mbappé y Vinicius.
Unos Merengues que se aferran a la esperanza de dar alcance al Barcelona, quienes ahora les sacan una ventaja de seis puntos a falta de seis jornadas y que mañana cerrarán la fecha ante el Celta de Vigo.
Crónica: Real Madrid por fin vuelve a ganar, la víctima el Alavés
Lo que menos se esperaba es que los dirigidos por Álvaro Arbeloa regresaran a la confianza ante un equipo que está peleando por el descenso. Y aunque no fueron espectaculares, y por muchos momentos hasta apáticos, la calidad de su plantilla bastó para llevarse los tres puntos ante un Bernabéu que sigue castigando a los suyos con silbidos por la mala temporada que están firmando.
Tuvieron que pasaron cuatro partidos para que el Real Madrid supiera lo que es ganar en todas las competiciones, y el Alavés, fue el que pagó los platos rotos tras imponerse 2-1 en el inmueble de Chamartín, eso sí, con sus figuras como los protagonistas.
Una media hora con más bostezos que alegrías en el Bernabéu, hasta que apareció Kylian Mbappé, que, con asistencia de Arda Guler, y un golpe de suerte, fue suficiente para abrir la pizarra.
Para la parte complementaria, apareció Vinicius, que, con un disparo potente desde fuera del área, venció a Antonio Sivera para poner las aguas en calma.
Pero este Real Madrid no convence, y Álvaro Arbeloa sigue generando dudas para su continuidad; tanto así, que el Alavés se volcó al frente para ponerlos en aprietos, aunque por los últimos minutos cuando Toni Martínez venció a Lunin en el agregado. Ya era muy tarde para ir por la remontada, pero no así para que la plantilla Merengue se llevara una rechifla de su público.
Con este resultado, los Merengues llegan a 73 puntos, seis menos que el Barcelona (79 pts) que mañana enfrentará al Celta de Vigo. Mientra que el Alavés se estanca con 33 unidades en la posición 17, último peldaño que le impediría descender; eso sí tiene de cerca al Elche (32 pts vs Atlético de Madrid), Levante (29 pts vs Sevilla) y al Real Oviedo (27 pts vs Villarreal).
Mbappé y Vinicius se excusan con goles
Por: José María Rodríguez
Real Madrid sacó adelante uno de esos partidos que se le suelen atrancar por propio desinterés. Después de sumar tres derrotas y un empate en los últimos cuatro encuentros batió al Alavés enganchado a sus jugadores franquicia. Mbappé abrió el duelo con fortuna, y por eso no lo celebró, y Vinicius remontó la bronca del público certificando el triunfo y pudiendo perdón por sus pecados. Sabe que tiene al madridismo muy enfadado. El Alavés seguirá peleando por la permanencia pero ofreció fútbol e intención para no sufrir por la permanencia. Especialmente en el tramo final, cuando el Madrid dio los puntos por ganados. Marcó un gol y pudo anotar antes, ante el pasmo del personal. La historia de la temporada.
Pocos días se vivió un ambiente tan desangelado en las horas previas a un partido del Real Madrid. Bares semi vacíos, pocos corrillos y silenciosos... El madridista es exigente y no transige con una temporada vacía de objetivos en abril. Igual que el equipo se desconectó de LaLiga, el aficionado se ha ido desenchufando de un ejercicio decepcionante. Arbeloa dio toda la relevancia al duelo con la alineación, poniendo a todas sus apuestas. Bellingham en el eje con Tchouaméni, Arda en el sector izquierdo, Carreras y Huijsen de regreso... Y si en los prolegómenos hubo tregua, con los homenajes al Juvenil campeón de Europa y al legendario José Emilio Santamaría, los pitos asomaron en los primeros minutos. Primero a Carreras por zamparse un pase de Blanco que Ángel Pérez no gestionó bien. Después a Vinicius, más tarde a Mbappé. Lógico. A mayor prestigio, mayor decepción.
Falló la primera el Alavés al no encontrar Boyé hueco para el remate, pero no se descompuso en absoluto. Con una línea de cinco sin balón, el equipo de Quique fue eficaz sin balón y con él, siempre con Antonio Blanco como referencia. De generar dudas en los blancos se encargaron Boyé y Toni Martínez, dos puntas móviles y fuertes, de esos que se atragantan a los blancos. Tuvieron sus opciones.
Se adelantó el Madrid casi sin quererlo. Conectó Güler con Mbappé en la frontal y el tiro del Pichichi se envenenó tras tocar en Jonny para convertirse en el 1-0. Después de media hora de nada, el Madrid subió un puntito de intensidad y pudo abrir brecha. Voleó Mbappé un rechace corto de la defensa que sacó Sivera, y un remate de Trent, más entonado que de costumbre, se fue cerca del travesaño. En la madera se estrelló Militao al acompañar un ataque y rematar el centro de Bellingham en un escorzo raro. Tanto que se lastimó. Cambio. El Bernabéu se puso en pie para aplaudir al brasileño al irse a vestuarios. Su jerarquía es indiscutible.
Tanto que fue irse el 3 y el Alavés, en el alargue, generó su mejor ocasión. Y doble. Centró Yusi desde la izquierda y remató seco Toni Martínez. Tocó Lunin y escupió el poste. El rechace volvió a caer al ex del Oporto, que voleó y exigió otra buena mano del meta madridista.
Antes de la pausa perdonó Mbappé la sentencia al plantarse solo ante Sivera y buscarle la vaselina. Le habilitó Vinicius, insistente y generoso. No se desanimó con los pitos, buscó el desequilibrio y no tuvo un mal gesto. Ni cuando le caía de todo desde la grada. La actitud correcta tiene premio siempre. Al poco de arrancar el segundo acto recibió de Valverde, controló a casi 30 metros de la portería y armó un derechazo excelente, junto al palo. Se quedó quieto Vini, sin celebrarlo, y juntó las manos pidiendo perdón. Ese es el camino. Apretar los dientes y seguir mejorando.Pudo golear el Madrid en el tramo posterior, con llegadas de Mbappé y Vinicius claras. Y mal resueltas. Cada uno a la suya. Los cambios no mejoraron al Madrid, más bien al contrario. Entró Camavinga, que se llevó la madre de todas las broncas por su expulsión en Múnich. El caso es que el Alavés se mantuvo, ganó aire con sus relevos y acabó castigando la desidia blanca. Sumó el Glorioso un nuevo palo, levantando el runrún en un estadio semivacío. Y en la prolongación recogió Toni Martínez el premio a su insistencia. Pitos para rematar, con Camavinga pidiendo perdón y aplaudiendo al público tras el final. Victoria sin gloria en el principio del fin de un año horrible para los blancos.

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