Jorge Martín hasta derramaba alguna lágrima en la vuelta de honor del Sprint de MotoGP del Gran Premio de Brasil. No en vano fue tercero y no pisaba un cajón desde el Gran Premio Solidario de Barcelona de 2024, cuando se proclamó campeón del mundo el domingo. Han pasado 504 días... y entre medias un calvario de lesiones. El madrileño estaba más que feliz y lanzaba en DAZN que espera una gran temporada.
Podio
“Para mí, ha tardado poco, porque después de lo que vengo... el año pasado nunca estaba en mis opciones subirme a un podio. Este año, tampoco lo esperaba en la segunda carrera. Me he concentrado muchísimo este invierno en trabajar y focalizarme en mí, en dar vueltas, en hacer lo que necesitaba. Tengo que agradecer a mi equipo personal, aparte de Aprilia, obviamente. A mi padre, a mi entrenador, a mi chica, a Joan, a toda la gente que me ha estado ayudando estos meses para estar al cien por cien. Estoy muy feliz. Espero que sea el inicio de un gran año. Aún noto que no estoy al cien por cien con la moto; la caída que he tenido en la sesión de clasificación me ha quitado un pelín de confianza, pero, poco a poco, voy entendiendo qué necesito hacer, qué necesito de la moto para que me ayuden. Mañana será una carrera muy larga, pero yo ya tengo gran parte del fin de semana hecho, haciendo un podio ya me da tranquilidad y, sobre todo, las sensaciones con la moto que son cada vez mejores. No era un fin de semana fácil y lo estamos sacando”.
Fortaleza sin estar a tope
“Estoy haciendo no más de lo que puedo, el cien por cien de lo que tengo. Si mañana tengo un pelín más, pues intentaré un poquito más. Físicamente, si estoy al 95 por ciento, pues he dado el cien por cien de ese 95. Con la moto, está claro que un pelín me falta, sobre todo, en ese tercer sector, que es donde más pierdo, casi dos décimas. Cada vuelta tengo que estar recuperando en el resto. Ya llego y es difícil adelantar, pero ya me ha pasado en otras veces que sufro el sábado y, luego, el domingo lo pongo en el sitio. Así que es lo que tenemos que hacer”.
Agujero en la recta y retrasos
“No me ha afectado, he intentado reenfocarme. Por suerte, trabajo bastante ese tema y ha sido muy fácil reenfocarme en el momento en el que tocaba. He vuelto a hacer mi rutina como si no hubiésemos empezado desde el principio. No era fácil gestionarlo, porque cuando hay tantos cambios... cambia el horario, cambia cuándo te has tomado la cafeína y te da bajón, pero lo he podido mantener”.


Comentarios