La niebla ha sido la gran protagonista de la mañana en Cortina d’Ampezzo. Después de que el miércoles no se pudiera celebrar el entrenamiento de cara al Descenso femenino del domingo, hoy sí ha sido posible. Y la noticia es que Lindsey Vonn, con el cruzado roto, ha marcado tiempos entre las mejores
Después de dos largas pausas a causa de la falta de visibilidad, cerca de la una de la tarde las esquiadoras pudieron bajar seguidas. Todos los ojos estaban en el dorsal 10, el de Vonn. Tras su dura caída en Crans-Montana, la de Minnesota probaba el estado de su rodilla izquierda, después de explicar el pasado lunes que tenía el cruzado anterior roto.
Cargada de interrogantes, y también de optimismo, Vonn se lanzó por los 2.750 metros de la mítica Olympia delle Tofane. Lo hizo para registrar un tiempo que la mantuvo en el mismo segundo que la mejor hasta que su compatriota Jacquelin Wile reventó la mañana. Lindsey marcó un notable 1:40.33, que la dejaba muy cerca de favoritas de primer nivel como Sofia Goggia, Cornelia Hütter o Laura Pirovano. O mejor que Emma Aicher. Acabó undécima, a 1.39 de Wiles, pero con la sensación de estar con las mejores.
Cumplido el entrenamiento, obligatorio para que se pueda celebrar el Descenso, la mirada de Vonn se va a las 11.30 del domingo, momento del Descenso. Para mañana hay fijado otro entrenamiento. La primera parte del milagro está comlpetada.

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