Baghdatis, 54 del mundo, la gran sensación este año en Melbourne, acabó su gran aventura y será mañana el 26 de la lista ATP. El de Limassol sorprendió hoy con un tenis sin apenas fallos en los dos primeros sets, y estuvo a punto de culminar una formidable actuación.
El verdugo del estadounidense Andy Roddick, el croata Ivan Ljubicic y el argentino David Nalbandian, impulsado como siempre por la fe inquebrantable de sus incondicionales seguidores, fue capaz de ganar el primer parcial al número uno del mundo y dispuso de dos oportunidades para marcar un 3-0 en el segundo ante un Federer desconocido, lento, y con demasiados fallos en su derecha.
Para colmo sufrió un calambre en el segundo juego del cuarto set, en pleno intercambio, y sus fuerzas quedaron aún más mermadas. Pese a todo no se abandonó, como hizo la belga Justine Henin-Hardenne en la final femenina ante la francesa Amelie Mauresmo el sábado.
Tal y como hizo con el alemán Nicolas Kiefer en semifinales, el tenis de Federer se desbordó en los dos últimos parciales para acabar con un total de 50 golpes ganadores, convenciendo finalmente. Con esta victoria, Federer mantiene inmaculada su marca en el Grand Slam, con siete finales disputadas y otros tantos tÃtulos: dos Abiertos de Australia (2004 y 2006), tres Wimbledon (2003-04-05) y dos Abiertos de EE.UU. (2004-05).