El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible nos ha sorprendio hoy con un dato poco habitual: la cantidad de basura que se recoge en las carreteras españolas durante todo un año.
Algo a lo que no prestamos atención nunca, porque nos centramos más en la seguridad, pero que es importante, sobre todo, porque refleja el gado de civismo de la sociedad española. Que no parece óptimo a tenor de las cifras.
Nada menos que 4.000 toneladas de desperdicios se recogieron en las carreteras españolas durante el último año del que hay registros, en este caso 2024. Si lo 'traducimos' a kilos nos daremos mejor cuenta de la inmensidad de la cifra, ya que 4.000 Tn equivalen a cuatro millones de kilos. Que se dice pronto.
La basura y el coste que conlleva
Además de por el incivismo que supone y, por qué no, también por el peligro que puede generar arrojar deshechos a las carreteras, semejante cantidad de desperdicios conlleva también un importante coste económico.
Transportes ha desvelado que para limpiar las carreteras de semejante cantidad de deshechos hay que invertir 15 millones de euros. Una cuantía realmente importante... tanto que el Gobierno ha especificado que con ese dinero se podría ejecutar el matenimiento de 700 kilómetros de la red de carreteras (que, como todos sabemos, hace mucha falta).
Multas de hasta 500 euros
Pero lanzar objetos a las carreteras también tienen un coste individual para el que lo haga, porque esta conducta está recogida en la Ley de Tráfico y, además, como infracción muy grave.
La última reforma de la normativa fue la que elevó la calificación de esta conducta incívica, la de "arrojar a la vía o en sus inmediaciones objetos que pueden producir accidentes o incendios", tal y como recoge la norma. Por ello, cometer esta infracción supondrá la pérdida de 6 puntos y la multa económica de 500 euros.


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