La máxima competición continental hizo acto de presencia el pasado martes 24 en una jornada en la que el baloncesto ha sido uno de los puntos del día en el Parlamento Europeo de Bruselas. Bajo el lema 'Fortalecimiento del baloncesto europeo: crecimiento sostenible y salvaguardias para el modelo deportivo europeo', se han abordado cuestiones sobre deporte, política y participación ciudadana.
Antes del evento, Chus Bueno, CEO de la Euroliga, se reunió con Glenn Micallef, comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte.
Ya en el hemiciclo, los eurodiputados y altos cargos políticos se reunieron con los representantes de la competición, con el embajador de la EuroLeague y exestrella Joe Arlauckas, y el Consejo de Entrenadores Jefe de la EuroLeague junto al entrenador Giannis Sfairopoulos, para abordar un debate que tenía como principal tema el futuro del baloncesto europeo.
"El deporte no puede convertirse en negocio"
El debate estuvo moderado por el diputado español Marcos Ros, que empezó dando un discurso introductorio: "El deporte europeo no puede convertirse en un negocio que olvide lo que realmente importa. El baloncesto tiene presencia global, clubes históricos, una enorme afición y un claro potencial de crecimiento, pero precisamente por eso debemos preguntarnos cómo asegurarnos de que este crecimiento beneficie a todo el ecosistema".
Esto, aunque sin mencionarlo, ha sido una clara referencia al proyecto de la NBA Europa. Del mismo modo, Hausleur, Director General de Educación, Juventud, Deporte y Cultura, habló sobre este tema: "Son las partes las que tienen que hablar. En interés del baloncesto europeo y sus aficionados, esperamos que se pueda evitar una mayor fragmentación de las competiciones de clubes".
La fragmentación, un grave peligro para el baloncesto
En su turno de palabra, Chus Bueno no ha dudado en destacar el buen hacer del baloncesto en Europa: "El baloncesto europeo está creciendo: en audiencias, en asistencia a pabellones, presencia digital y comercialización".
Creemos en la cooperación, el diálogo, la apertura internacional y la innovación
Asimismo, también ha advertido del peligro de una posible fragmentación a corto plazo: "Debemos esforzarnos al máximo para evitar la fragmentación, ya que cuando la élite se divide, las bases del baloncesto europeo se debilitan, y el conjunto se cae por completo. Creemos en la cooperación, el diálogo, la apertura internacional y la innovación".
'Una cultura única'
Esas son las palabras que utilizó Joe Arlauckas, exjugador estadounidense y embajador de la Euroliga que pasó gran parte de su carrera disputando la competición: "Como lo que me gusta llamar un "casi europeo", creo que debemos sentirnos orgullosos de lo que representa el baloncesto europeo: una cultura única, forjada a lo largo de décadas por generaciones de jugadores, clubes y aficionados, necesitamos garantizar que su desarrollo siga siendo inclusivo, colaborativo y con visión de futuro".
Debemos sentirnos orgullosos de lo que representa el baloncesto europeo y necesitamos garantizar su desarrollo
El vicepresidente del Consejo de Entrenadores de la Euroliga y entrenador jefe, Giannis Sfairopoulos, aprovechó su intervención para destacar la cultura del baloncesto que existe en el viejo continente: "El verdadero impacto del baloncesto se siente fuera de la cancha, en los barrios, en las familias, en los jóvenes... debe entenderse como un ecosistema, una estructura piramidal que le otorga legitimidad y resiliencia".


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