En el último Mundial al aire libre, el que se disputó el pasado septiembre en Tokio, Estados Unidos dominó el medallero, con 26 podios, mientras que Kenia le secundó en la tabla, con 11, muchas de ellos en las pruebas de fondo y medionfondo.
Sin embargo, la cita universal bajo techo, que acaba de finalizar en Torun, ha dejado una estadística insólita y es que por primera vez en la historia de los Mundiales 'indoor' ningún país africano ha subido al podio en los 800, 1.500 y 3.000 metros.
En los últimos 20 años, por ejemplo, África ha dominado estas pruebas con claridad, desde las 12 medallas que logró en 2022 hasta las seis de Glasgow, el año de los Juegos Olímpicos, o las cinco de Nanjing, el pasado año, en la que también había cita al aire libre. Este año, sin gran competición para estos países en la temporada de verano más allá del 'Ultime' de World Athletics, la competición bajo techo podía centrar mayor interés, pero los atletas africanos presentes no han sacado rédito de las pruebas de mediofondo.
Es cierto que había muchas estrellas ausentes, como Faith Kipyegon , Beatrice Chebet o Faith Cherotich, y otros atletas han preferido renunciar a la pista cubierta. Además, Tsige Duguma, oro mundial en 2024, no pudo viajar a Polonia porque no consiguió el visado a tiempo.
Finalmente sólo dos países africanos aparecen en este medallero de Torun: Argelia y Senegal, ambas con una medalla. Mohamed Triki se colgó el bronce en triple, mientras que la senegalesa Saly Sarr hizo lo propio en esta final femenina en el foso.

Comentarios