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David Menayo
El US Open es el último de los cuatro torneos de Grand Slam que tiene la temporada. El Abierto de Estados Unidos nació de la unión de dos torneos independientes, uno de hombres y otro de mujeres y desde 1978 tiene residencia fija en el USTA Billie Jean King National Tennis Center de Flushing Meadows en Nueva York. Como en el resto de torneos de Grand Slam, el torneo dura dos semanas y hay competiciones individuales de hombres y mujeres, dobles para hombres, mujeres y mixtos y competiciones para juniors y seniors en ambas disciplinas.
En el cuadro masculino, el suizo Roger Federer es el claro dominador del torneo estadounidense en los últimos tres años. Se le da bien la pista dura de Flushing Meadows y no conoce rival. Aún le quedan otros cuatro tÃtulos para alcanzar los siete que a principios de siglo consiguiera William A. Larned. En lo que se refiere a españoles, Manolo Santana, en 1965, y Manolo Orantes, diez años más tardes, saben lo que es ganar en estados Unidos. Juan Carlos Ferrero se quedó a las puertas en el 2003 al perder en la final ante el local Andy Roddick.
En el cuadro femenino, no hay una dominadora clara, pues desde que las hermanas Williams desaparecieran de las pistas, ha habido cuatro ganadoras diferentes en los últimos cuatro años. La última, la rusa MarÃa Sharapova que en la última edición le ganó la partida a la número uno del mundo, la belga Justin Henin-Hardenne. Respecto a las españolas, Arantxa Sánchez Vicario ha sido la única que ha logrado ganar en Estados Unidos; lo hizo en 1994 en una apoteósica final ante la alemana Steffi Graff.
El torneo ha pasado de ser un evento de ocio para la sociedad estadounidense a ser un torneo que reparte 16 millones de dólares entre los más de 600 participantes.