HOY en MARCA Ver portada

Envíando datos... Espere, por favor.
Cuando Torres depositó en la red, con sutileza, un formidable pase de Xavi después de una serie de toques, no sólo ganaba España el Europeo sino que ponía fin a una época de frustraciones y abría las puertas a una nueva era llena de esperanzas. El desconocimiento histórico, la falta de conceptos y una ideología futbolística elaborada en un tiempo polìtico cavernícola, inventaron la furia y arruinaron a generaciones enteras de buenos futbolistas aplastados impunemente.
La quinta del Buitre nunca tuvo ni el protagonismo ni el reconocimiento que mereció por su calidad, y la misma suerte corrieron notables jugadores como López Ufarte, Cardeñosa, Guardiola, Valerón, Hierro, Gallego, y tanto otros que padecieron la incapacidad y el miedo imperantes. Mentiras como la preparación física, el fútbol directo, la practicidad del pelotazo, la lucha, fueron arrinconando a la única verdad del fùtbol: el talento.
Por eso este triunfo de la selección será una prueba por si las cosas alguna vez de aquí en adelante, no van tan bien como ahora. Así, jugando de esta manera, también se gana. Y en el caso de España, habría que decir, que asi es la única manera de ganar. En el 64 tenía España un equipo de muy buenos jugadores, cuyo estilo lejos de la tenebrosa furia, era también el que imponía el talento. Luis Suárez, Amancio, Pereda, La Petra, Fusté, Iribar. Esta selección de hoy, como digo, decretó el fin de un tiempo oscuro (hay que trabajar, hay que luchar), y el principio del buen fùtbol (hay que jugar). Y recogió la herencia que dejaron tantos buenos jugadores que marcaron el camino.Ganar es lo primero, porque se trata de una competencia, pero no es lo único, porque tambièn vale el cómo en la medida que nos apreciamos como seres humanos. Comer es lo más importante para seguir viviendo, pero el mantel, los platos y los cubiertos, forman parte tambièn de nuestra condición.
Además jugar mal nunca fue ni lo será garantía de éxito. Por eso esa pregunta tramposa de qué preferimos jugar bien o ganar, deja desde el gol de Torres de incomodarnos: preferimos jugar bien y ganar.España tiene los mejores mediocampistas del mundo: Iniesta, Fábregas, Xavi, Senna, Xabi Alonso, Cazorla, De la Red, Silva y otros que no fueron convocados, como Guti por ejemplo, tienen todas las condiciones que se necesitan para imponer el buen gusto: conocen el juego, manejan los tiempos, son hàbiles, recuperan por conocimiento, meten pases de gol, y llegan ellos mismos al gol.
Una generación con la personalidad suficiente, como para imponer su manera de entender e interpretar este juego. El fùtbol que ellos juegan, es el de toda la vida, el que genera ilusión, alegría, esperanza, y por supuesto, también triunfos. Nos sentimos felices por el triunfo de la selección, y también orgullosos por su manera de jugar. Ojalá que después de la euforia, aprendamos la lección y seamos capaces de confiar plenamente en los que juegan bien, o al menos lo intentan. Entonces el fùtbol será lo que es: una excusa para ser feliz. Y ya no habrá que sufrir para ganar. Ya no confundiremos disfrutar con irresponsabilidad. Y aprenderemos que los que juegan bien, también corren, pero a favor del juego. Y en un entorno distinto aparecerán nuevos talentos y se sentirán a gusto, y al fin, aquellos campeones del 64 tendrán la cont¡nuidad que merecen y que les negaron durante tanto tiempo.
Y el agradecimiento a Luis Aragonés. A él le tocó defender este estilo, imponerlo, y soportar las dudas y muchas veces hasta la ofensa. Demostró ser, finalmente el entrenador más moderno de todos. Al fin le corresponde el honor, de inaugurar este nuevo tiempo.
Filósofo, psicólogo y un apasionado del fútbol
Nacido en Argentina (Bahía Blanca, 1946), Ángel Cappa desarrolló su carrera como jugador en el Olimpo y el Villa Mitre, ambos de su ciudad natal. Tras cursar los estudios de Filosofía y Psicología, se volcó con su gran pasión: entrenar. Ayudante de Menotti, al que acompañó en sus andaduras por Peñarol y Boca Juniors, formó una ‘duplamágica’ junto a Jorge Valdano. Su paso por el Tenerife, el equipo con el que arrebataron dos Ligas al Real Madrid en la última jornada, les abrió las puertas de Chamartín. En su primera temporada en la entidad madridista se adjudicaron el título liguero. En su carrera en solitario, Cappa dirigió a Banfield, Huracán y Racing (Argentina); Atlante (México); Mamelodi (Sudáfrica); Universitario (Perú); Tenerife y Las Palmas (España).