Paul Morphy, Quijote y genio
lunes, 16 noviembre 2015, 22:59
Hoy en dia, a Paul le esperaría un brillante futuro como ajedrecista, pero en su época las cosas eran un tanto diferentes: para empezar, estaba condenado al amateurismo puesto que ser deportista profesional era visto como algo de baja estofa por la clase alta, a la que Paul pertenecía. Daba igual que no fuera ni boxeador, ni jockey: el gentleman sólo podía practicar deporte por diversión, en una forma de pensar que llegó hasta casi los años 80 en los Juegos Olímpicos. Aquello dio lugar a muchas injusticias -en realidad, el objetivo era mantener el deporte de élite alejado de la clase baja- y a Paul le causó muchos problemas.
