La fatalidad se llevó a Tolo Calafat
miércoles, 12 mayo 2010, 03:36
Creo que subir montañas, como navegar o volar, es un anhelo inherente al ser humano. Hay un punto de inquietud, un cierto picor que sentimos algunas personas para lanzarnos a la aventura. En algunos casos, como el mío, el picor es suave y se calma con poco. En otros, aquellos que hacen avanzar los retos a base de hazañas, el picor es fuerte, intenso y se calma sólo con grandes desafíos personales que, en muchas ocasiones entrañan un gran riesgo. Imagino el picor que empujó todos estos años a Tolo Calafat hasta afrontar el reto que acabó con su vida.
Eun Sun Oh ha sido la 