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El Barcelona
revalidó su título
31 - Barcelona (18+13):
Svensson; O'Callaghan, Masip
(7,2p), Garralda (7), Cavar (2), Guijosa (4), Ortega (7)
-siete inicial-, Barrufet, Shchepkin (4) y Soler.
26 - Portland San Antonio (14+12):
Buligan; Mainer (3), Villaldea
(5), Alberto (2), Kisiliev (3), Mayoral (5,3p), Rekondo (4)
-siete inicial-, Pablo, Jáuregui (1), Pérez
(1) y Ambrosio (2).
Arbitros: Amigó (Euskadi) y Costas (Galicia).
Excluyeron por el Barcelona a Guijosa y dos veces a
Schchepkin. Por el Portland, a Villaldea, Ambrosio, Rekondo
y dos veces a Kisiliev.
Parciales: 2-3, 6-4, 8-6, 10-11, 15-13, 18-14 (descanso);
20-15, 24-16, 26-19, 26-22, 29-25 y 31-26.
Incidencias: Partido final de la Copa del Rey de balonmano,
disputado en el Pabellón Municipal de los Deportes de
Palencia ante unos 3.500 espectadores. La Infanta
doña Cristina entregó el trofeo al
capitán del Barcelona, Masip. Buligan (Portland) fue
designado mejor portero y Rafael Guijosa (Barcelona) mejor
jugador.
El Barcelona revalidó
el título copero al vencer con autoridad al Portland
San Antonio en un partido que controló de principio a
fin y en el que en ningún momento vio peligrar el
resultado. Los primeros cinco minutos fueron de una mayor
iniciativa del conjunto navarro, que llegó a tener
dos goles de ventaja (1-3), compensada pronto por las
rápidas acciones de los jugadores azulgrana. El
Barcelona pronto tomó la medida a la zaga del rival y
con lanzamientos desde los nueve metros de Garralda o los
pases al pivote Shchepkin fueron distanciándose
claramente en el marcador.
El Portland San Antonio se vació en el primer tiempo
tratando de neutralizar la mayor velocidad en las acciones
del contrario, de forma que tras el descanso las fuerzas les
fallaron a sus jugadores, que estuvieron a merced del
Barcelona. El equipo azulgrana logró su máxima
diferencia por nueve goles (25-16) en el minuto 41 gracias a
un nuevo gol de Garralda, a partir del cual sus jugadores
comenzaron a sestear sobre la cancha tratando de aguantar su
ventaja con la ley del mínimo esfuerzo. La medida no
les dio el resultado que esperaban, puesto que el Portland,
paso a paso, comenzó a recortar su desventaja hasta
situarse a tan sólo tres goles (28-25) coincidiendo
con la exclusión del extremo Guijosa. Sin embargo,
las concesiones del Barcelona se acabaron ante esta
tímida amenaza del cuadro navarro y los sucesivos
contragolpes de Ortega volvieron a situar el tanteo en su
justa medida para terminar venciendo con autoridad por 31-26
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