Imbroda, de ideólogo a resultadista
Por Gonzalo Pérez

Todos estamos contentos. No es para menos. España ha cumplido con el objetivo y, aunque con más apuros de lo esperado, estará en cuartos de final. Para Javier Imbroda todo un éxito. Uno se puede imaginar que el melillense celebrará como éxito que España estará, al fin y al cabo, en la lucha por estar entre los más grandes, sea en los cruces por las medallas o, en su defecto, por tener cerca el Mundial de Indianápolis. Imbroda, claro está, se fija más en la paja en el ojo ajeno que en los méritos de su equipo. Menos mal que hasta él ha reconocido que la selección no está jugando bien, pero intenta camuflar este hecho con las decepciones y patinazos de otras selecciones de igual o mayor potencial que la suya, como son los casos de Italia, Lituania y Grecia. Puede que tenga razón en ello, pero a uno le preocupa que Javier, con sus declaraciones, se haya convertido en un técnico resultadista sin conjugar que un buen resultado no es sinónimo de un buen partido o de los constantes defectos que ha tenido su equipo en los dos partidos más transcendentes del Eurobasket tan particular que está viviendo la selección española.

Y jugamos los cuartos contra Rusia. La verdad es que soy optimista por un solo hecho: me gusta y quiero que gane la selección, ya que al fin y al cabo sus triunfos son patrimonio del baloncesto español. Estos triunfos son los que enganchan, los que todos queremos para que este deporte vuelva a ser seguido como antes. Sin embargo, pocos argumentos más me quedan como para decir que vamos a los rusos, todo lo contrario. Javier se ha hecho con esta selección un técnico muy previsible, demasiado encorsetado en el juego y que ya ha puesto en manos de los doce jugadores el rol que les toca jugar en Turquía.

Es como si las ideas se le hubieran acabado en dos días, que han coincidido con el baño de juego a Eslovenia y Letonia. Y claro, eso no sólo lo sé yo, sino todos sus rivales, tal y como se demostró frente a Israel, que afrontó el partido de tal manera que nos hizo saber las lagunas que uno y otro día se le ven al equipo. Israel dio en el clavo y lo que todos sabemos lo puso en práctica. No tenemos tiradores, puso una zona desde el principio; no sabemos atacar este sistema defensivo, pues sigo erre que erre y me juego la suerte a que España falle. Y eso que nos enfrentamos en la repesca con un equipo malo tácticamente, que algunos momentos hasta nos desesperó.

Lo que más me duele de todo, a pesar de estos problemas, es que Imbroda ya sólo cuenta con diez jugadores para los choques claves. Frente a Israel eché de menos a Paco Vázquez, el único tirador puro que tenemos. Si el catalán no jugó frente a Israel, cuándo lo va a hacer. Veo que nunca. Y llega Rusia, un equipo que nos ganó hace unas semanas. Y estos no son malos, ni tontos, ni mancos. Son un equipo potente que nos harán ver la verdadera realidad de este equipo confeccionado por Imbroda, que tiene muchas virtudes relacionadas con la juventud y el descaro de sus componentes, pero que tiene muchas lagunas en el juego. Espero que Javier haya recapacitado y que por fin llegue a esta cita con las ideas claras y con la lección aprendida. La suerte de España está en sus manos, y no sólo en las de Gasol.
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ULTIMOS RESULTADOS
FINAL
Yugoslav. 78-69 Turquía
3º-4º PUESTO
España 99-90 Alemania
5º-6º PUESTO
Francia 73-78 Rusia
7º-8º PUESTO
Croacia 93-91 Letonia