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reportaje
Fernando Alonso, como un toro
Por
Marco Canseco (Melbourne)
Edoardo Bendinelli y Fabrizio Maganzi son los fisioterapeutas del equipo Renault
F-1 y los encargados directos de toda la preparación física
que lleva a cabo Fernando Alonso durante el año. Alguno de ellos, o
los dos a la vez cuando se encuentran en Oxford, le acompañan de continuo
y se han convertido casi en parte de su familia. No es extraño que
le acompañen incluso a su casa de Oviedo las escasas semanas que Fernando
pisa en su domicilio y ambos no dejan de alabar las condiciones naturales
del español, no sólo en cuanto como piloto, sino como atleta
en general.
Ambos hablan casi al unísono y se corrigen en los detalles del entrenamiento
de Alonso, que resulta realmente exigente. La primera cuestión es con
qué tipo de deportista le compararían y aquí no hay ninguna
duda. Un atleta, un sprinter explosivo que podría correr 100,
200 y 400, aunque en esta última distancia es donde mejor rendiría.
En atletismo se la conoce como la vuelta de la muerte, por la cantidad de
lactato que produce el músculo en la última fase, porque es
un sprint muy largo. Fernando soporta muy bien este tipo de esfuerzo explosivo,
explica Edoardo.
Fabrizio nos deja unos datos realmente impresionantes sobre algunas marcas
de Fernando con las zapatillas puestas. Le hemos tomado 11,9 manual
en los 100 metros. En 200 no lo recuerdo, pero en 400 tiene un 57,5, que es
una cifra importante para alguien que no es atleta. La preparación
de Fernando ha entrado una fase decreciente. Cuando empiezan las carreras
hay que tener cuidado y se trata de un plan de mantenimiento. Hay viajes,
esfuerzos importantes en carrera y el nivel de trabajo desciende, aunque sigue
siendo importante, dice Fabrizio, al que le preguntamos por la época
de pretemporada. Este invierno estuvimos con él en Asturias y
subimos el Angliru. Es realmente duro, con rampas de hasta el 26 por ciento
y fueron tres horas subidos en la bicicleta a buen ritmo. Gané
yo, que quede claro, dice Edoardo, antiguo alpinista y que ha preparado
en Italia con anterioridad a la selección nacional de hockey, la de
esquí o la de piragüismo. Pues al día siguiente estuvo
realizando una hora de carrera lenta y luego hizo diez series entre 600 y
400 metros. Es lo máximo que recuerdo.

Las condiciones de Fernando le reportan beneficios a la hora de meterse en
el coche. Es un fenómeno, espeta Edoardo con su italiano
visceral, en el Gran Premio de Mónaco del año pasado llevaba
50 minutos a 160 pulsaciones, que es su ritmo cardíaco normal en carrera,
pero en las tres últimas vueltas subió hasta las 212 y eso que
lo máximo que se le ha registrado son 218. Pues cuatro minutos después
de bajar del coche y hacer estiramientos, ya estaba en reposo total, sobre
las 60 pulsaciones. Fernando tiene un ritmo de entre 50 y 60 pulsaciones,
dependiendo de las circunstancias, pero dormido baja hasta las 45 o incluso
menos, dice Fabrizio, quien recordaba el pasaje del hospital de Brasil
donde fue hospitalizado tras el accidente de la carrera y donde saltó
la alarma del pulsómetro al bajar de las 45. Además, su capacidad
pulmonar se sitúa en torno a los seis litros.
Por último, los dos preparadores hacen un paralelismo de las aptitudes
de Fernando en diversos aspectos físicos. En elasticidad, como
un corredor de 100 o un futbolista, en potencia, como un ciclista, en resistencia,
no tanto, no le gusta y se aburre, y en explosividad como un saltador de longitud.
Al comentarles que en España mucha gente comentaba el aspecto mucho
más delgado en las facciones de Alonso de un tiempo a ahora, Edoardo
le quita importancia. Está entrenando mucho más que nunca
y está mucho más fuerte que el año pasado. Está
hecho un toro español, comenta entre risas mientras alza uno
de sus brazos sacando bíceps.
EL PLAN FÍSICO
Lunes: Si es tras carrera, reposo total, si no, día normal con carrera
continua, de 40 minutos a 1 hora y musculación.
Martes: Trabajo aeróbico con 1 h. de carrera o 1.30 horas de
bicicleta. Por la tarde, estiramiento y abdominales (250).
Miércoles: Musculación (antebrazos, bíceps, hombro, espalda y
cuello-con elásticos-) una hora y media. Por la tarde partido de fútbol
o tenis, que es lo que prefiere, y alguna vez voleibol.
Jueves: Repite musculación y juego por la tarde.
Viernes: Si es de carrera se limita a estiramientos, activación
general y media hora de trabajo de cuello.
Sábado: Igual al viernes, aunque se intenta que haga natación
en el hotel.
Domingo: Carrera de media hora al levantarse y una activación
general una hora antes de la carrera después de levantarse de una minisiesta. |